Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mientras la vida se voló de los balcones
tu dolor se deshizo en madejas,
ojos oscuros, ojos enormes esquivaron,
ojos fríos se dislocaron alarmados,
como picos que mastican se arrastraron
detras de un hombre gris que fue a
enroscarse a mundos pálidos.
La noche sigue sola y muda, sorda de
pasos pone al descubierto aristas de algún
horizonte imaginario.
Muchas paredes se han derrumbado,
cada gesta se burló de cada moda.
Fueron estrategias perimidas,
fueron imbricados surcos desechos.
Ya nadie llora a gritos ni señala las
angustias de los niños asustados.
Gira entonces con el mundo un lamento
inacabado y tu hombro que se ha dormido,
ya no sirve para descansar mi mano.
tu dolor se deshizo en madejas,
ojos oscuros, ojos enormes esquivaron,
ojos fríos se dislocaron alarmados,
como picos que mastican se arrastraron
detras de un hombre gris que fue a
enroscarse a mundos pálidos.
La noche sigue sola y muda, sorda de
pasos pone al descubierto aristas de algún
horizonte imaginario.
Muchas paredes se han derrumbado,
cada gesta se burló de cada moda.
Fueron estrategias perimidas,
fueron imbricados surcos desechos.
Ya nadie llora a gritos ni señala las
angustias de los niños asustados.
Gira entonces con el mundo un lamento
inacabado y tu hombro que se ha dormido,
ya no sirve para descansar mi mano.