Khar Asbeel
Poeta fiel al portal
El sol se desliza
en ángulos extraviados,
sin encontrar el horizonte
de su descanso.
Terco silencio
entre ángeles y hombres
no perturban la dureza
del crepúsculo prolongado.
Miramos sobre los hombros
el rastro de sangre
que traza nuestros nombres
sobre calles innombrables.
La luna palidece
ante el horror de vida
y pudorosa se oculta
tras nubes entenebrecidas.
en ángulos extraviados,
sin encontrar el horizonte
de su descanso.
Terco silencio
entre ángeles y hombres
no perturban la dureza
del crepúsculo prolongado.
Miramos sobre los hombros
el rastro de sangre
que traza nuestros nombres
sobre calles innombrables.
La luna palidece
ante el horror de vida
y pudorosa se oculta
tras nubes entenebrecidas.
Última edición: