Jorge Yanes
Poeta fiel al portal
Nunca vi un abril tan extraño,
el maquillándose con los sabores a primavera
-Ya no necesitamos decir adiós,
pues con mirarnos basta-.
Hoy,
día de abril
tomémosnos de las manos
y que nuestros labios se desglosen
en el ultimo suspiro,
en el ultimo trago de un insípido adiós.
-Para que nuestros últimos latidos,
se resuman en un hasta siempre-
-Hoy me rehúso a dejarte morir
...pero te evaporas
-y dueles-
Como si fueses el degrado de una frágil mariposa
que se consume,
en las sombras de lo que es un sentimiento.
-Hoy que nuestras miradas parecen amarse,
la separan los descomunales ríos del silencio-.
-Y hoy, que vueles en el ocaso,
entre los firmamentos del misterio
y que camines en los suelos
que se hacen de lágrimas.
-Hoy eres,
aquel mi amante
-Hoy eres el amante olvidado del siglo XIX.
el maquillándose con los sabores a primavera
-Ya no necesitamos decir adiós,
pues con mirarnos basta-.
Hoy,
día de abril
tomémosnos de las manos
y que nuestros labios se desglosen
en el ultimo suspiro,
en el ultimo trago de un insípido adiós.
-Para que nuestros últimos latidos,
se resuman en un hasta siempre-
-Hoy me rehúso a dejarte morir
...pero te evaporas
-y dueles-
Como si fueses el degrado de una frágil mariposa
que se consume,
en las sombras de lo que es un sentimiento.
-Hoy que nuestras miradas parecen amarse,
la separan los descomunales ríos del silencio-.
-Y hoy, que vueles en el ocaso,
entre los firmamentos del misterio
y que camines en los suelos
que se hacen de lágrimas.
-Hoy eres,
aquel mi amante
-Hoy eres el amante olvidado del siglo XIX.