Hoy te atreves a explorar tus fortalezas.
No quieres trincheras en tu meandro ni venenosas fauces.
Te adornarás como Atenea con una láurea de postín
para presidir la ceremonia de tu coronamiento.
Quieres elogiarte,
renegar de la savia venenosa de las adelfas,
premiarte,
tejer tus virtudes una a una, como lo hacen
el cáñamo y la aguja entre redes
que exploren una nueva claridad.
Estás ya saciada de peces negros
que nadan en peceras de cristal hecho de lunáticas dudas.
Hoy quieres embalsamar con tu belleza el aire,
hasta llegar al epicentro de la tierra
el punto más caliente y recóndito,
y teñir, como tiñe el sol, los desgastados cirros
con tu color arrebolado.
Despertarán las dormidas caracolas para que escuches
tus pasos de gigante sobre el tibio mar.
Hoy te coronarás como una Diosa
en los arrabales de tus historias con sabor a tango,
y a amores con nombre de euforia.
Hallarás la mensura,
el punto medio exacto de las cosas,
la excelsa virtud… de entre tus grandes virtudes.
No quieres trincheras en tu meandro ni venenosas fauces.
Te adornarás como Atenea con una láurea de postín
para presidir la ceremonia de tu coronamiento.
Quieres elogiarte,
renegar de la savia venenosa de las adelfas,
premiarte,
tejer tus virtudes una a una, como lo hacen
el cáñamo y la aguja entre redes
que exploren una nueva claridad.
Estás ya saciada de peces negros
que nadan en peceras de cristal hecho de lunáticas dudas.
Hoy quieres embalsamar con tu belleza el aire,
hasta llegar al epicentro de la tierra
el punto más caliente y recóndito,
y teñir, como tiñe el sol, los desgastados cirros
con tu color arrebolado.
Despertarán las dormidas caracolas para que escuches
tus pasos de gigante sobre el tibio mar.
Hoy te coronarás como una Diosa
en los arrabales de tus historias con sabor a tango,
y a amores con nombre de euforia.
Hallarás la mensura,
el punto medio exacto de las cosas,
la excelsa virtud… de entre tus grandes virtudes.
Última edición: