El día se vuelve opaco y moreno.
El aire humedece con solidez
el paisaje, enmudece mis sentidos.
Una lágrima cabalga entre los ojos,
de vez en vez.
Un grillo avisa su presencia
con la sonora sonata de sus patas.
Yo toco suave al dolor
cubriendo el blanco de color.
Es el pesado pesar que llama.
Es la sangre golpeada del triste.
Es el amor cansado y cabizbajo.
Caminos de salida, el exterior.
Palabras frescas, frases francas.
Es noche, y la negruzca inmensidad
se ilumina con la Cruz del Sur.
La Osa Mayor con su obesidad
juega en el cielo, con reto pueril
a las Pléyades en su jugar.
El día con su noche, pasan.
La madrugada corre más oscura
mas negra, hace que el amanecer
tenga el brillo especial
de la Verde Esperanza
del nuevo sol que otra vez llama.
Franklin Villanueva
El aire humedece con solidez
el paisaje, enmudece mis sentidos.
Una lágrima cabalga entre los ojos,
de vez en vez.
Un grillo avisa su presencia
con la sonora sonata de sus patas.
Yo toco suave al dolor
cubriendo el blanco de color.
Es el pesado pesar que llama.
Es la sangre golpeada del triste.
Es el amor cansado y cabizbajo.
Caminos de salida, el exterior.
Palabras frescas, frases francas.
Es noche, y la negruzca inmensidad
se ilumina con la Cruz del Sur.
La Osa Mayor con su obesidad
juega en el cielo, con reto pueril
a las Pléyades en su jugar.
El día con su noche, pasan.
La madrugada corre más oscura
mas negra, hace que el amanecer
tenga el brillo especial
de la Verde Esperanza
del nuevo sol que otra vez llama.
Franklin Villanueva
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