Hoy muero por ti, mañana veremos

Jose Anibal Ortiz Lozada

Poeta adicto al portal
Hoy muero por ti, mañana veremos.
La frase se desliza como una moneda lanzada al aire que nunca termina de caer, suspendida entre el resplandor de tu voz y la penumbra de mi espera.

El día me traga con su ruido, con su insistencia de relojes que se repiten, pero dentro de mí la muerte se hace pequeña, íntima, como un secreto que sólo tú conoces. Muero por la posibilidad de tu risa, por el roce de tus dedos en el borde de mi memoria, por el perfume de un instante que se niega a desaparecer.

El morir no es un acto solemne ni definitivo, es un gesto cotidiano: cerrar los ojos en tu ausencia, olvidar el color exacto de tu mirada, confundir tu nombre con el rumor de la ciudad. Y en ese morir me encuentro, inevitable, porque es allí donde respiro.

Mañana veremos. Mañana, cuando el tiempo se presente otra vez disfrazado de promesa, quizá no muera, quizá invente un lenguaje nuevo para llamarte, o tal vez me deje llevar por el río de lo mismo. El mañana nunca responde, sólo se insinúa en la curva de la noche.

Mientras tanto, me dejo caer. Caer en ti, en lo que eres y en lo que no serás. Caer como quien tropieza con la sombra de un recuerdo, con el eco de un tren que nunca llega, con el vacío tibio de una cama que aún guarda tu forma.

Hoy muero por ti, y en esa muerte aprendo que morir es sólo otro modo de esperarte.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba