Francisco Lechuga Mejia
Poeta que no puede vivir sin el portal
después de tanto y todo
de sentarnos de nuevo a mirarnos frente a frente
de insinuaciones lascivas y dulces piropos
de verme esperanzado en su mirada
así
codo a codo a una cuarta de las manos
separados solo por la misma mesa
no me queda día con su noche que no busque
en el aire
la cábala
en la bola de mirar la suerte
en el nido de los ojos de los cuervos
en las letras de otros con sus envidiables versos
que desnudan sus recuerdos
o en la chistera del mago donde viven los conejos
el conjuro o la pócima certera que me lleve
a esa tarde a bajarle del poema y del suspiro
a sentarle en mis piernas junto a la ventana
antes del café y la modorra
y besarle la palma de la mano
para que me guarde otro beso
y quedarme sin el aire del aliento
hasta soltar los lastres de mi alma
deseando que también los suyos
para quedarme en su vida como una ola
como un instante
como un segundo
o una falla del señor sobre la tarde
o quizás por lo menos en su mirada
cuando mire el horizonte.
Due. 15.02.23 en una noche en el que el conticinio fue roto por un suspiro largo.
de sentarnos de nuevo a mirarnos frente a frente
de insinuaciones lascivas y dulces piropos
de verme esperanzado en su mirada
así
codo a codo a una cuarta de las manos
separados solo por la misma mesa
no me queda día con su noche que no busque
en el aire
la cábala
en la bola de mirar la suerte
en el nido de los ojos de los cuervos
en las letras de otros con sus envidiables versos
que desnudan sus recuerdos
o en la chistera del mago donde viven los conejos
el conjuro o la pócima certera que me lleve
a esa tarde a bajarle del poema y del suspiro
a sentarle en mis piernas junto a la ventana
antes del café y la modorra
y besarle la palma de la mano
para que me guarde otro beso
y quedarme sin el aire del aliento
hasta soltar los lastres de mi alma
deseando que también los suyos
para quedarme en su vida como una ola
como un instante
como un segundo
o una falla del señor sobre la tarde
o quizás por lo menos en su mirada
cuando mire el horizonte.
Due. 15.02.23 en una noche en el que el conticinio fue roto por un suspiro largo.
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