NIÑA DE TIERRA
Poeta fiel al portal
Hubo una vez un Cristo
hubo una vez un Sol
hubo una vez un libro
que no conoció lector.
Hubo una vez un bosque
hubo una vez un buey
hubo una vez un reino
que nunca perdió a su rey.
Hubo una vez dos hombres
hubo una sola mujer
hubo un solo disparo
y un arma que esconder.
Hubo una vez un monte
y un castillo en el monte aquel
hubo también la torre
que de princesas su cárcel fue.
Hubo un montón de caminos
de tierra, de hierba, de piedra
colgaban montones de plantas
cargadas del veneno de la hiedra.
Hubo banderas quietas
tumbas muertas
raíces secas
y vacas tuertas.
Y canciones hermosas
para un mar de sordos,
y cuarenta piratas
y un sólo tesoro.
Porque el tiempo es un laberinto
de cambiantes realidades
como cambia la mente de un loco
como cambiaron muchas verdades.
Y hubieron muchas cosas
y seguirán habiendo otras
pero ¿habremos de seguir vivos?
¿o ya nos hemos de haber ido?
hubo una vez un Sol
hubo una vez un libro
que no conoció lector.
Hubo una vez un bosque
hubo una vez un buey
hubo una vez un reino
que nunca perdió a su rey.
Hubo una vez dos hombres
hubo una sola mujer
hubo un solo disparo
y un arma que esconder.
Hubo una vez un monte
y un castillo en el monte aquel
hubo también la torre
que de princesas su cárcel fue.
Hubo un montón de caminos
de tierra, de hierba, de piedra
colgaban montones de plantas
cargadas del veneno de la hiedra.
Hubo banderas quietas
tumbas muertas
raíces secas
y vacas tuertas.
Y canciones hermosas
para un mar de sordos,
y cuarenta piratas
y un sólo tesoro.
Porque el tiempo es un laberinto
de cambiantes realidades
como cambia la mente de un loco
como cambiaron muchas verdades.
Y hubieron muchas cosas
y seguirán habiendo otras
pero ¿habremos de seguir vivos?
¿o ya nos hemos de haber ido?