Ya no clavo puñales
en el árbol del tiempo,
ni duermo en los andenes
de la escarcha latente.
Ya no cosecho ruinas
en todos los abrazos
que se esfuman virtuosos,
ni siembro soledades
en los surcos del viento.
Algunas veces rio,
y hasta canto bajito
por las noches desiertas,
y traspaso la puerta decidido
y animado converso gratamente,
con el eco que baja y sube
por el oscuro hueco de las escaleras...
en el árbol del tiempo,
ni duermo en los andenes
de la escarcha latente.
Ya no cosecho ruinas
en todos los abrazos
que se esfuman virtuosos,
ni siembro soledades
en los surcos del viento.
Algunas veces rio,
y hasta canto bajito
por las noches desiertas,
y traspaso la puerta decidido
y animado converso gratamente,
con el eco que baja y sube
por el oscuro hueco de las escaleras...
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