Afrika
Poeta recién llegado
Un respiro que subyace, baños del tiempo
acariciando los dientes con musgo y hálito de Dios
lloviznando bajo un imperio infinito,
aprieta alrededor la posibilidad
entreabierta, - carne de pulmón
se contrae y redime desde el fondo;
atraviesa y borra el temblor.
Mis manos son tuyas, tormento
cuando delimitar ejecuta;
el gorgoteo chirriante
donde termina la voz - cristal de Narciso-
caída en asfalto y es allá, preludio del golpe
cuando se agazapa en la cuna y se deja rendir.
acariciando los dientes con musgo y hálito de Dios
lloviznando bajo un imperio infinito,
aprieta alrededor la posibilidad
entreabierta, - carne de pulmón
se contrae y redime desde el fondo;
atraviesa y borra el temblor.
Mis manos son tuyas, tormento
cuando delimitar ejecuta;
el gorgoteo chirriante
donde termina la voz - cristal de Narciso-
caída en asfalto y es allá, preludio del golpe
cuando se agazapa en la cuna y se deja rendir.
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