Chrix
Poeta que considera el portal su segunda casa
Homenaje a un amigo, que reposó su vida en las aguas del Río Uruguay, todo el dolor que precedió a su desaparición dejaron huellas, lo buscaron varios días hasta que el río devolvió su cuerpo.Gringo amigo mio descansa en paz!.En el poema solo trasmito la voz que escuché en silencio de la madre.
Devuélveme a mi hijo...!
Uruguay rojo río de este invierno,
Lo cubriste de hidrógeno y de sus pulmones
arrebataste el oxigeno...y ya eras agua
mucho antes...
te llevaste mi tesoro, la extensión de mi ser,
lo enterraste sin preguntar,
arrastrándolo al fondo
como un trofeo en tus entrañas.
Devuélvemelo...fue jinete en tu lomo
atravesando con su embarcación teñidas tardes
Y espesas noches...Cuantos sueños habrá compartido
a tu lado y tú te lo has llevado,
Mírame en que me he convertido,
y aun así no te pido piedad,
ya te desborde con mis lágrimas
que discurren por tu cauce,
te llevaste la infancia y los días
que lo ame,
Sobre tu margen empedrado
extenderé mis raíces y mi cuerpo fantasmal
abrazado por el frio, hará guardia infinita
luchando con las peores horas,
ya no me asustan tus agitadas aguas,
Ni tu amenazante extensión,
no me resigno a días inciertos,
si ya lo perdí devuélvemelo,
déjalo que su alma desemboque en el cielo,
quiero ponerle fin a la primer página
de mi dolor,
Devuélvemelo!...Te prometo no odiarte y me iré...
Devuélveme a mi hijo...!
Uruguay rojo río de este invierno,
Lo cubriste de hidrógeno y de sus pulmones
arrebataste el oxigeno...y ya eras agua
mucho antes...
te llevaste mi tesoro, la extensión de mi ser,
lo enterraste sin preguntar,
arrastrándolo al fondo
como un trofeo en tus entrañas.
Devuélvemelo...fue jinete en tu lomo
atravesando con su embarcación teñidas tardes
Y espesas noches...Cuantos sueños habrá compartido
a tu lado y tú te lo has llevado,
Mírame en que me he convertido,
y aun así no te pido piedad,
ya te desborde con mis lágrimas
que discurren por tu cauce,
te llevaste la infancia y los días
que lo ame,
Sobre tu margen empedrado
extenderé mis raíces y mi cuerpo fantasmal
abrazado por el frio, hará guardia infinita
luchando con las peores horas,
ya no me asustan tus agitadas aguas,
Ni tu amenazante extensión,
no me resigno a días inciertos,
si ya lo perdí devuélvemelo,
déjalo que su alma desemboque en el cielo,
quiero ponerle fin a la primer página
de mi dolor,
Devuélvemelo!...Te prometo no odiarte y me iré...
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