I
Aquí y ahora, tú…
Suena tan romántica la idea
y tan mentirosa a la vez,
pero,
¿qué esperar cuando te
encegueces y que la ilusión
que fluye al horizonte del
pecho le gana a la razón?
Soledad y más soledad, esa,
que se pliega a los latidos y te quiebra.
Jodida la sensación al intentar
demostrarte real y a la espalda
diez mil agujas sonriendo.
Se idealiza una vida al compás
de los latidos,
pero,
va en sentido opuesto,
lo que creíste no es más que el
reflejo de lo que anhelas,
nada es cierto cuando el
botón marca encendido
y ninguna luz enciende…
Aquí y ahora, tú…
Suena tan romántica la idea
y tan mentirosa a la vez,
pero,
¿qué esperar cuando te
encegueces y que la ilusión
que fluye al horizonte del
pecho le gana a la razón?
Soledad y más soledad, esa,
que se pliega a los latidos y te quiebra.
Jodida la sensación al intentar
demostrarte real y a la espalda
diez mil agujas sonriendo.
Se idealiza una vida al compás
de los latidos,
pero,
va en sentido opuesto,
lo que creíste no es más que el
reflejo de lo que anhelas,
nada es cierto cuando el
botón marca encendido
y ninguna luz enciende…
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