Te he imaginado, niña, en verdes campos
con tu alegre cometa llena de sueños
nunca miras atrás ni te detienes.
tu alma de cometa no tiene dueño
Y puedo imaginar que mientras ries
gritas alegremente: ¡Viento, viento!
elévame muy alto, donde me alejes
de estos grises escombros en que muero.
(A los niños que mueren en los grises campos de Gaza)
con tu alegre cometa llena de sueños
nunca miras atrás ni te detienes.
tu alma de cometa no tiene dueño
Y puedo imaginar que mientras ries
gritas alegremente: ¡Viento, viento!
elévame muy alto, donde me alejes
de estos grises escombros en que muero.
(A los niños que mueren en los grises campos de Gaza)
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