Hemos renovado por completo nuestro analizador de métrica: ahora analiza poemas enteros con detección de sinalefas, sinéresis, esquema rímico, tipo de estrofa y mucho más. Además, incluye dos nuevas herramientas:
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Estaba una bella dama
-"tía buena", dicen ahora-
leyendo muy extasiada
los poemas de Efejota.*
Alucinaba la chica
con aquel poeta ilustre
que apasionado escribía
estrofas con mucho fuste.
Pues tanto fuste tenía
el enorme de Efejota
que en centímetros medía
la grandeza de su obra.
Leía la dama bella
más transida cada vez
por la magnitud de aquella
creación, ya sabe usted...
Mas, dada la madrugada
y la hora sobrevenida,
se quedó por fin sobada,
en latín de aquí, dormida.
Soñó la dam... el pibón
con el fuste del poeta:
más que fuste era "fustón",
más que bardo era un atleta.
¡Qué formas, qué maravilla,
qué grosor, qué envergadura!
Dormida sobre la silla,
soñaba literatura.
Con la lluvia en el tejado,
despertó del sueño lúbrico
y de todo lo mojado
las tejas no fueron lo único.
Y pensando aún en cosas
que a escribir no me atrevo,
los poemas de Efejota
se puso a leer de nuevo:
«Estaba una bella dama
-"tía buena", dicen ahora-
leyendo muy extasiada
los poemas de Efejota.*»
*Efejota: famoso poeta español, de obra esencialmente melancólica, pero conocido (además de por ciertas características físicas), por sus nunca publicados "Pornovillejos".
Estaba una bella dama
-"tía buena", dicen ahora-
leyendo muy extasiada
los poemas de Efejota.*
Alucinaba la chica
con aquel poeta ilustre
que apasionado escribía
estrofas con mucho fuste.
Pues tanto fuste tenía
el enorme de Efejota
que en centímetros medía
la grandeza de su obra.
Leía la dama bella
más transida cada vez
por la magnitud de aquella
creación, ya sabe usted...
Mas, dada la madrugada
y la hora sobrevenida,
se quedó por fin sobada,
en latín de aquí, dormida.
Soñó la dam... el pibón
con el fuste del poeta:
más que fuste era "fustón",
más que bardo era un atleta.
¡Qué formas, qué maravilla,
qué grosor, qué envergadura!
Dormida sobre la silla,
soñaba literatura.
Con la lluvia en el tejado,
despertó del sueño lúbrico
y de todo lo mojado
las tejas no fueron lo único.
Y pensando aún en cosas
que a escribir no me atrevo,
los poemas de Efejota
se puso a leer de nuevo:
«Estaba una bella dama
-"tía buena", dicen ahora-
leyendo muy extasiada
los poemas de Efejota.*»
*Efejota: famoso poeta español, de obra esencialmente melancólica, pero conocido (además de por ciertas características físicas), por sus nunca publicados "Pornovillejos".
Estaba una bella dama
-"tía buena", dicen ahora-
leyendo muy extasiada
los poemas de Efejota.*
Alucinaba la chica
con aquel poeta ilustre
que apasionado escribía
estrofas con mucho fuste.
Pues tanto fuste tenía
el enorme de Efejota
que en centímetros medía
la grandeza de su obra.
Leía la dama bella
más transida cada vez
por la magnitud de aquella
creación, ya sabe usted...
Mas, dada la madrugada
y la hora sobrevenida,
se quedó por fin sobada,
en latín de aquí, dormida.
Soñó la dam... el pibón
con el fuste del poeta:
más que fuste era "fustón",
más que bardo era un atleta.
¡Qué formas, qué maravilla,
qué grosor, qué envergadura!
Dormida sobre la silla,
soñaba literatura.
Con la lluvia en el tejado,
despertó del sueño lúbrico
y de todo lo mojado
las tejas no fueron lo único.
Y pensando aún en cosas
que a escribir no me atrevo,
los poemas de Efejota
se puso a leer de nuevo:
«Estaba una bella dama
-"tía buena", dicen ahora-
leyendo muy extasiada
los poemas de Efejota.*»
*Efejota: famoso poeta español, de obra esencialmente melancólica, pero conocido (además de por ciertas características físicas), por sus nunca publicados "Pornovillejos".
GRacia y fantasia para envolver la imagen de una poesia
empapada de recuros y que engalana el apartado.
interesante la historia que reflejas, desconocia ese autor.
Saludos y felicidades de luzyabsenta
Estaba una bella dama
-"tía buena", dicen ahora-
leyendo muy extasiada
los poemas de Efejota.*
Alucinaba la chica
con aquel poeta ilustre
que apasionado escribía
estrofas con mucho fuste.
Pues tanto fuste tenía
el enorme de Efejota
que en centímetros medía
la grandeza de su obra.
Leía la dama bella
más transida cada vez
por la magnitud de aquella
creación, ya sabe usted...
Mas, dada la madrugada
y la hora sobrevenida,
se quedó por fin sobada,
en latín de aquí, dormida.
Soñó la dam... el pibón
con el fuste del poeta:
más que fuste era "fustón",
más que bardo era un atleta.
¡Qué formas, qué maravilla,
qué grosor, qué envergadura!
Dormida sobre la silla,
soñaba literatura.
Con la lluvia en el tejado,
despertó del sueño lúbrico
y de todo lo mojado
las tejas no fueron lo único.
Y pensando aún en cosas
que a escribir no me atrevo,
los poemas de Efejota
se puso a leer de nuevo:
«Estaba una bella dama
-"tía buena", dicen ahora-
leyendo muy extasiada
los poemas de Efejota.*»
*Efejota: famoso poeta español, de obra esencialmente melancólica, pero conocido (además de por ciertas características físicas), por sus nunca publicados "Pornovillejos".
saludos efejota!
y ya decía yo; Qué superego tan admirable tiene el poeta, un excelente relato poema nos compartes desde tu hábil pluma para deletrear la imagen elegida con humor y buen tino, un fuerte abrazo y gracias por regalarnos tu fina obra, un millónnnnnnnnnnnnnnnn...