Ziler
Poeta recién llegado
Impregna tus características en mis escritos melancólicos, que se desangran en pieles que utilizan mi lápiz como escalpelo. Ya memoricé la única forma que tienes para saludarme en noches nostálgicas, donde te apareces en silencios de poesía inquieta que se convierten en murmullos cansinos.
A veces, tu imagen asfixia a mis textos y tengo que convertir pesadillas en días cotidianos que, con el pasar del tiempo, son mi divina comedia por mi literario ateísmo. Sé que nuestra historia se quedó muda con los años, que la muerte fue la mayor admiradora de nuestro amor y terminó por hacer desaparecer tu imagen de mis ojos para poder abrazarte entre sus frías manos. Pero nunca dudes que sigo siendo fiel a mi desolado corazón escribiéndote todas las noches los poemas de tu partida.
A veces, tu imagen asfixia a mis textos y tengo que convertir pesadillas en días cotidianos que, con el pasar del tiempo, son mi divina comedia por mi literario ateísmo. Sé que nuestra historia se quedó muda con los años, que la muerte fue la mayor admiradora de nuestro amor y terminó por hacer desaparecer tu imagen de mis ojos para poder abrazarte entre sus frías manos. Pero nunca dudes que sigo siendo fiel a mi desolado corazón escribiéndote todas las noches los poemas de tu partida.