tyngui
Poeta que considera el portal su segunda casa
Renuente a los espacios vuelvo a escaparle a la verdad de las sombras.
Los modos y las caras juegan atrapándose en la euforia del viento.
Desgajo las horas, oculto bajo el gris de una tarde sombría.
Y no hay nada más que nada, eso lo sé, será cuestión del mustio letárgico.
La escena comienza frente a mí, sin que pueda evitarlo, emerge desde un sonido impráctico, y las puntas se entremezclan, los colores arrastran su agonizante mentira.
Se desdicen los nombres y las opciones caerán desde un añil inveterado, cubriéndolo todo con ese matiz sistémico de antiquísimas creencias. Que obsequiarán su vaciedad extrema.
Las almas intentaran alcanzarnos y preservar lo inesencial, tal vez será oportuno saltar al vacío de esta página maldita. Buscando un soporte entre el nihilismo de los miseros aullidos del silencio.
La sensación continuará y será valioso el saber de la agonía.
Captando la abstracción vertiginosa de una pose proactiva…
Los modos y las caras juegan atrapándose en la euforia del viento.
Desgajo las horas, oculto bajo el gris de una tarde sombría.
Y no hay nada más que nada, eso lo sé, será cuestión del mustio letárgico.
La escena comienza frente a mí, sin que pueda evitarlo, emerge desde un sonido impráctico, y las puntas se entremezclan, los colores arrastran su agonizante mentira.
Se desdicen los nombres y las opciones caerán desde un añil inveterado, cubriéndolo todo con ese matiz sistémico de antiquísimas creencias. Que obsequiarán su vaciedad extrema.
Las almas intentaran alcanzarnos y preservar lo inesencial, tal vez será oportuno saltar al vacío de esta página maldita. Buscando un soporte entre el nihilismo de los miseros aullidos del silencio.
La sensación continuará y será valioso el saber de la agonía.
Captando la abstracción vertiginosa de una pose proactiva…