La Sexorcisto
Lluna V. L.
Vamos tomando un rumbo
casi suicida de vivir
cruzando el Sol a dentelladas
como una rebanada que no sale
de la tostadora,
si las cosas no van bien
volver hacer el ensayo del cuervo
escapando de la gravedad
hasta la siguiente parada,
en la esquina estar a contra pared
recibiendo besos y el hormigón
fundiendo a la espalda
mientras recibo el peso
que viene buscando mi interzona,
así lo quiero en un momento
así lo busco en otro momento
cuando lo huesos acaban pelados
bajo la luz plateada de la cinética,
así lo encuentro en un instante
en el bar al que vas a lo que vas
donde el gigantismo y el enanismo
es un circo de feria para reír sin parar
anfiteatro romano para caer otra vez,
así doy con ello
alguno bombones y flores en el suelo
el espejo moviéndose con las figuras
atrapadas en el laberinto,
me pregunto hasta dónde puede llegar
una boca tras la lengua si el infinito es de broma,
así lo alcanzo, árbol del alcaudón
cuando todo acaba por la puerta que sea.
casi suicida de vivir
cruzando el Sol a dentelladas
como una rebanada que no sale
de la tostadora,
si las cosas no van bien
volver hacer el ensayo del cuervo
escapando de la gravedad
hasta la siguiente parada,
en la esquina estar a contra pared
recibiendo besos y el hormigón
fundiendo a la espalda
mientras recibo el peso
que viene buscando mi interzona,
así lo quiero en un momento
así lo busco en otro momento
cuando lo huesos acaban pelados
bajo la luz plateada de la cinética,
así lo encuentro en un instante
en el bar al que vas a lo que vas
donde el gigantismo y el enanismo
es un circo de feria para reír sin parar
anfiteatro romano para caer otra vez,
así doy con ello
alguno bombones y flores en el suelo
el espejo moviéndose con las figuras
atrapadas en el laberinto,
me pregunto hasta dónde puede llegar
una boca tras la lengua si el infinito es de broma,
así lo alcanzo, árbol del alcaudón
cuando todo acaba por la puerta que sea.
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