Armando Gómez
Poeta recién llegado
Mi escuela es la de la resaca barata del caro paso del tiempo
Es el ciclo infinito del saber y sufrir, que desgasta y condecora la suela de mi zapato desamarrado
Es el evaluar el aura que sigue iluminando la sala, aún cuando mis profesores son demonios
Es la decisión no melódica de tomar la batuta y redirigir una orquesta aunque no sea el director
La posición incomoda que genera crear me encierra en una jaula de líneas que me hacen sentir en instantes libre
Que grave es el infarto que provoca el amor al arte, donde mueren preceptos por la campaña del sueño
Que impredecible que es la introspección rutinaria que te calendariza trances no lineales que proponen acabar con tu torpeza
Que bendita es la maldición del pozo donde se dialoga con la cloaca y se enlaza con el horizonte vertical del universo
Que aburrido llega a ser construir portales que solo te transporten a definiciones que simplemente no se pueden transmitir
Que imposible sabe desarrollar un proyecto de ingeniería avanzada que nos conduzca al átomo del lenguaje
Haciendo mi tesis en desperdiciar neuronas hable con una pesadilla de puntos intermitentes a blanco y negro, como en un televisor de los de mitad de siglo
Me enseñaron sus bailes milenarios y me archivaron lo que para ellos es el secreto de la comunicación
Reconocerse transitorio provoca destruir semáforos y avanzar temerariamente
Dotarse de dosis diarias de procesos creativos te muestra el cerrojo de la eternidad
Leer el prólogo del fracaso, desbloquea el índice del manifiesto de un pirata que saquea sin negociar
Vivir ebrio de amar, es marearse en la sonrisa, caer en la constancia, hasta vomitar en el hambre
No era un tema telepático el que nos pusimos a discutir en esa pesadilla esquizofrenica
Tampoco eran señales nerviosas
El mismo enigma iba eliminando cualquier dogma
Y sólo frente a mis ojos cerrados lo entendí ciegamente
La locura.
Es el ciclo infinito del saber y sufrir, que desgasta y condecora la suela de mi zapato desamarrado
Es el evaluar el aura que sigue iluminando la sala, aún cuando mis profesores son demonios
Es la decisión no melódica de tomar la batuta y redirigir una orquesta aunque no sea el director
La posición incomoda que genera crear me encierra en una jaula de líneas que me hacen sentir en instantes libre
Que grave es el infarto que provoca el amor al arte, donde mueren preceptos por la campaña del sueño
Que impredecible que es la introspección rutinaria que te calendariza trances no lineales que proponen acabar con tu torpeza
Que bendita es la maldición del pozo donde se dialoga con la cloaca y se enlaza con el horizonte vertical del universo
Que aburrido llega a ser construir portales que solo te transporten a definiciones que simplemente no se pueden transmitir
Que imposible sabe desarrollar un proyecto de ingeniería avanzada que nos conduzca al átomo del lenguaje
Haciendo mi tesis en desperdiciar neuronas hable con una pesadilla de puntos intermitentes a blanco y negro, como en un televisor de los de mitad de siglo
Me enseñaron sus bailes milenarios y me archivaron lo que para ellos es el secreto de la comunicación
Reconocerse transitorio provoca destruir semáforos y avanzar temerariamente
Dotarse de dosis diarias de procesos creativos te muestra el cerrojo de la eternidad
Leer el prólogo del fracaso, desbloquea el índice del manifiesto de un pirata que saquea sin negociar
Vivir ebrio de amar, es marearse en la sonrisa, caer en la constancia, hasta vomitar en el hambre
No era un tema telepático el que nos pusimos a discutir en esa pesadilla esquizofrenica
Tampoco eran señales nerviosas
El mismo enigma iba eliminando cualquier dogma
Y sólo frente a mis ojos cerrados lo entendí ciegamente
La locura.
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