Armando Gómez
Poeta recién llegado
Siento su calor, ardor cuando grita mi seca garganta
Siento su carácter su repuesta, su protesta que no aguanta,
Avanza y no se te detiene, y me pide salir
En un cráter de desprecio me undió y yo lo encerré para intentar vivir
Se alimenta de mis odios, y los escupe al rugir
Mi alegría lo condena
Mi tristeza oxida sus cadenas
Mi armonía alarga su pena
Su sangre corre por mis venas
Épocas donde nació, palpitos de recuerdos sombríos
Día donde la noche lo conoció, hábitos de momentos fríos
Donde me acompañó en mi niñez, tal vez solo por un rato
Pero lo sentí por milenios cuando el insomnio entraba en mi cuarto
Atormentando gracias a mis complejos, y pesadillas
Destruye al reflejo del espejo, y doblandome las rodillas
Con rabia persiste
Su origen es triste
Especie mítica, que mitiga a toda criatura que existe
Especie mística, que castiga mi orden mental y me enviste
Me rasga cada órgano, cada pensamiento desviste
Creció, opacando mi ego
A mi corazón lo dejó ciego
A mí mente de ser superior le prendió fuego, y luego
Mi amor propio vació, lo suficiente
Para que yo no pudiera ser el ser diferente
Mi inocencia perdí, y mi conciencia entró de repente
A batallar conmigo en la gesta infinita
En la cárcel del miedo, donde el animal habita
Enemigo invencible que lastimo en cada verso
Imperio maldito que creo en mi universo
Donde en su palacio me persigue hasta que se agota
Heridas que lastiman y el cansancio brota
Bestia amarrada
Bestia maldita
Bestia sagrada
Bestia bendita
Criatura fría, criatura mía, criatura que me ata la manos
Mente fría, mente mía, que hace que la bestia también sea un humano
Amada empatía
Donde sentí lastima por él
Entendí su melancolía
Y lo plasme en el papel
Sufre, porque yació del dolor
Sufre, porque no entiende lo bueno
Sufre, porque se alimenta de rencor
Sufre, porque su cura es veneno
Se anestesia con las horas de ansiedad
Se divierte cuando me aturde la soledad
Cuando la vuelta mil en mi habitación llegó
Escuché el ahullido tan abismal
Creo un espacio de meditación que me calmó
Y creé un vínculo con ese animal
Nos entrenamos duramente
Le enseñé la ciencia de la conciencia y el me enseñó lo distinto del instinto, y crecimos mutuamente
Le dimos un vistazo a eso que llaman karma
Cuando me puso a caminar entre el caos y yo lo puse a respirar en la calma
Y el infeccionó y yo le purifiqué cada parte del alma
Y en un escalofriante tacto
No tengo idea en que momento, pero con un lamento firmamos el pacto
Difuso, complicado y apreciado recuerdo
Cuando la invulnerable criatura aceptó el acuerdo
Las letras lo opacaron
Los días de brisas y risas lo calmaron y crearon este
Homenaje a la bestia salvaje que domestiqué
Y ahora me trae ese lápiz que escribe en hojas doradas en adoradas horas y apacigua mi sed
En esas negociaciones interminables y siempre perdidas con la suerte
Devora depresiónes en ocasiones de fragilidad
Juega con mis desgracias mientras yo juego con la muerte
Y juntos nos aventuramos en la cacería de la verdad
Ahora se encuentra en mi garaje recuperando su energía
Esperando el sol, esperando la luna, esperando...
Esperando ese día
Día donde nos sentemos mirando el ocaso
Día donde olvidamos el fracaso
Día donde el tiempo se pase despacio
Día donde completamos el esperado abrazo
Mis enigmas me lo aclararon
Lo puedo descifrar al fin, el es parte de mí, el habita aquí, el es odio, es maldición, es opresión, es desvelación, es desesperación, el...
Siento su carácter su repuesta, su protesta que no aguanta,
Avanza y no se te detiene, y me pide salir
En un cráter de desprecio me undió y yo lo encerré para intentar vivir
Se alimenta de mis odios, y los escupe al rugir
Mi alegría lo condena
Mi tristeza oxida sus cadenas
Mi armonía alarga su pena
Su sangre corre por mis venas
Épocas donde nació, palpitos de recuerdos sombríos
Día donde la noche lo conoció, hábitos de momentos fríos
Donde me acompañó en mi niñez, tal vez solo por un rato
Pero lo sentí por milenios cuando el insomnio entraba en mi cuarto
Atormentando gracias a mis complejos, y pesadillas
Destruye al reflejo del espejo, y doblandome las rodillas
Con rabia persiste
Su origen es triste
Especie mítica, que mitiga a toda criatura que existe
Especie mística, que castiga mi orden mental y me enviste
Me rasga cada órgano, cada pensamiento desviste
Creció, opacando mi ego
A mi corazón lo dejó ciego
A mí mente de ser superior le prendió fuego, y luego
Mi amor propio vació, lo suficiente
Para que yo no pudiera ser el ser diferente
Mi inocencia perdí, y mi conciencia entró de repente
A batallar conmigo en la gesta infinita
En la cárcel del miedo, donde el animal habita
Enemigo invencible que lastimo en cada verso
Imperio maldito que creo en mi universo
Donde en su palacio me persigue hasta que se agota
Heridas que lastiman y el cansancio brota
Bestia amarrada
Bestia maldita
Bestia sagrada
Bestia bendita
Criatura fría, criatura mía, criatura que me ata la manos
Mente fría, mente mía, que hace que la bestia también sea un humano
Amada empatía
Donde sentí lastima por él
Entendí su melancolía
Y lo plasme en el papel
Sufre, porque yació del dolor
Sufre, porque no entiende lo bueno
Sufre, porque se alimenta de rencor
Sufre, porque su cura es veneno
Se anestesia con las horas de ansiedad
Se divierte cuando me aturde la soledad
Cuando la vuelta mil en mi habitación llegó
Escuché el ahullido tan abismal
Creo un espacio de meditación que me calmó
Y creé un vínculo con ese animal
Nos entrenamos duramente
Le enseñé la ciencia de la conciencia y el me enseñó lo distinto del instinto, y crecimos mutuamente
Le dimos un vistazo a eso que llaman karma
Cuando me puso a caminar entre el caos y yo lo puse a respirar en la calma
Y el infeccionó y yo le purifiqué cada parte del alma
Y en un escalofriante tacto
No tengo idea en que momento, pero con un lamento firmamos el pacto
Difuso, complicado y apreciado recuerdo
Cuando la invulnerable criatura aceptó el acuerdo
Las letras lo opacaron
Los días de brisas y risas lo calmaron y crearon este
Homenaje a la bestia salvaje que domestiqué
Y ahora me trae ese lápiz que escribe en hojas doradas en adoradas horas y apacigua mi sed
En esas negociaciones interminables y siempre perdidas con la suerte
Devora depresiónes en ocasiones de fragilidad
Juega con mis desgracias mientras yo juego con la muerte
Y juntos nos aventuramos en la cacería de la verdad
Ahora se encuentra en mi garaje recuperando su energía
Esperando el sol, esperando la luna, esperando...
Esperando ese día
Día donde nos sentemos mirando el ocaso
Día donde olvidamos el fracaso
Día donde el tiempo se pase despacio
Día donde completamos el esperado abrazo
Mis enigmas me lo aclararon
Lo puedo descifrar al fin, el es parte de mí, el habita aquí, el es odio, es maldición, es opresión, es desvelación, es desesperación, el...