Salvador Santiago
Poeta adicto al portal
Desde nuestra experiencia finita
situada al fin de nuestros recuerdos
a nuestra intuición de vida en ciernes
de paso a la juventud silente
vamos coincidiendo
a la vera del camino
sin tregua ni descanso
buscando respuestas
en las huellas del tiempo
encontrando presente
en la voluntad del bien
apelando a la conciencia
en los asomos contradictorios del Ser.
Intuición al amor dispuesto
a escuchar y entender
el acampar del aire
en la naturaleza amiga
el silencio despierto
al mejor de uno mismo
como a tanto dolor humano
que se resiste a pasar
sin la mano que se ofrece
desnuda de temores
limpia de desprecios.
Intuyo que la imperfección es perfecta
así somos cada uno de nosotros
una mezcla dispar
a veces ambigua
en otras un torbellino de ideas
en otras sólo un accidente.
Intuyo a esta vida querendona
con sonrisa y brazos abiertos
una vida que se parece a la que sueño
una vida que intuye a quien la vive.
situada al fin de nuestros recuerdos
a nuestra intuición de vida en ciernes
de paso a la juventud silente
vamos coincidiendo
a la vera del camino
sin tregua ni descanso
buscando respuestas
en las huellas del tiempo
encontrando presente
en la voluntad del bien
apelando a la conciencia
en los asomos contradictorios del Ser.
Intuición al amor dispuesto
a escuchar y entender
el acampar del aire
en la naturaleza amiga
el silencio despierto
al mejor de uno mismo
como a tanto dolor humano
que se resiste a pasar
sin la mano que se ofrece
desnuda de temores
limpia de desprecios.
Intuyo que la imperfección es perfecta
así somos cada uno de nosotros
una mezcla dispar
a veces ambigua
en otras un torbellino de ideas
en otras sólo un accidente.
Intuyo a esta vida querendona
con sonrisa y brazos abiertos
una vida que se parece a la que sueño
una vida que intuye a quien la vive.