Hielo blanco cubre todo el día.
El ruido del agua
llora constantemente
en todos los rincones de la calle.
Se deshace en hilos
enredándose en las alcantarillas
como una respiración liquida
constante,
sonora y fría.
Huye hacia la tierra
buscando un útero cálido.
Su sonido mágico me arroya
haciendo pasar por un sueño
con los ojos abiertos.
Cada movimiento de mi pie
rompe los cristales helados
haciéndoles llorar
un largo tiempo.
El sonido arenoso
del agua helada
hace sonreír mi boca
trasladándome a mi infancia.
Deshacen intrépidas a veces
las blancas lanzas
de un sol vergonzoso
acariciando tibiamente mi cara.
Las nubes hoy
galopan sobre Eolo.
Azul se pinta la noche,
azul y blancura,
acunando mi pensamiento
entre la luz de la lámpara
y el calor de la casa.
El ruido del agua
llora constantemente
en todos los rincones de la calle.
Se deshace en hilos
enredándose en las alcantarillas
como una respiración liquida
constante,
sonora y fría.
Huye hacia la tierra
buscando un útero cálido.
Su sonido mágico me arroya
haciendo pasar por un sueño
con los ojos abiertos.
Cada movimiento de mi pie
rompe los cristales helados
haciéndoles llorar
un largo tiempo.
El sonido arenoso
del agua helada
hace sonreír mi boca
trasladándome a mi infancia.
Deshacen intrépidas a veces
las blancas lanzas
de un sol vergonzoso
acariciando tibiamente mi cara.
Las nubes hoy
galopan sobre Eolo.
Azul se pinta la noche,
azul y blancura,
acunando mi pensamiento
entre la luz de la lámpara
y el calor de la casa.