Terza Sanchez
Poeta recién llegado
Te alimentas de mi ser
comes de mi amor, de la luz de mi sol,
en lo oscuro de la noche
devoras mi alma, mi manto estelar
es lo que hace sonar tus cascabeles,
en tu cielo nocturno
te preparas en tu morada para la transformación demoniaca
hombre-felino,
símbolo de las profundidades.
Las gotas de cristal te persiguen,
laberintos de voces internas
se divierten teniéndote al acecho,
donde la música que escuchas
hace temblar las cuerdas de la inconsciencia
de tu naturaleza muerta
en medio de todo ese abandono
nada es suficiente para separar la razón del cuerpo antes de caer
sin protección en manos de aquel ángel más hermoso.
Amor, entra en mí,
llénate de mi luz, de mi fortificación
que para salvarte debes de entregarme a tu sumo.
Al fin y al cabo eres esclavo,
esclavo de él, de sus delirios,
del cristal que se derrama en tu boca,
del cosmos estropeado pero también, eres jaguar
que como el eres pleno de gracia,
tú puedes cambiar el universo,
los jaguares no atacan y eres jaguar.
Tú puedes ser quién de origen a la creación,
que sentido tendría la vida sino entonces
tú eres noble, entrega tu vida por la mía,
dame solo un beso escondido de tu ser para cuidarme bien,
soy lo prohibido que despierta tú deseo,
lo efímero de tu amor,
la sombra que te obstruye en tu camino de indomable.
Esperas en el limite del valor
incapaz de tolerar el dolor
viviendo en un mundo de fantasmas,
de triunfos jamás recorridos, de caballos de madera,
laberintos, necesitando fuertemente el amor.
Jaguar egoísta que le entregas al abismo,
sin luchar, acabando en lo más f{acil,
tú no eres el verdadero jaguar,
el jaguar no se rinde, los jaguares no atacan,
no se consumen, cambian se transforman ¡Viven, Viven!
comes de mi amor, de la luz de mi sol,
en lo oscuro de la noche
devoras mi alma, mi manto estelar
es lo que hace sonar tus cascabeles,
en tu cielo nocturno
te preparas en tu morada para la transformación demoniaca
hombre-felino,
símbolo de las profundidades.
Las gotas de cristal te persiguen,
laberintos de voces internas
se divierten teniéndote al acecho,
donde la música que escuchas
hace temblar las cuerdas de la inconsciencia
de tu naturaleza muerta
en medio de todo ese abandono
nada es suficiente para separar la razón del cuerpo antes de caer
sin protección en manos de aquel ángel más hermoso.
Amor, entra en mí,
llénate de mi luz, de mi fortificación
que para salvarte debes de entregarme a tu sumo.
Al fin y al cabo eres esclavo,
esclavo de él, de sus delirios,
del cristal que se derrama en tu boca,
del cosmos estropeado pero también, eres jaguar
que como el eres pleno de gracia,
tú puedes cambiar el universo,
los jaguares no atacan y eres jaguar.
Tú puedes ser quién de origen a la creación,
que sentido tendría la vida sino entonces
tú eres noble, entrega tu vida por la mía,
dame solo un beso escondido de tu ser para cuidarme bien,
soy lo prohibido que despierta tú deseo,
lo efímero de tu amor,
la sombra que te obstruye en tu camino de indomable.
Esperas en el limite del valor
incapaz de tolerar el dolor
viviendo en un mundo de fantasmas,
de triunfos jamás recorridos, de caballos de madera,
laberintos, necesitando fuertemente el amor.
Jaguar egoísta que le entregas al abismo,
sin luchar, acabando en lo más f{acil,
tú no eres el verdadero jaguar,
el jaguar no se rinde, los jaguares no atacan,
no se consumen, cambian se transforman ¡Viven, Viven!