salerin
Poeta que considera el portal su segunda casa
Inmenso este despliegue de anatemas.
Grandiosa la catarsis; sufrimiento.
Con ruda sencillez, lo que yo siento,
les vendo, humildemente, en mis poemas.
Nunca les toseré lanzando flemas
que manchen un, escrito, sentimiento.
Me morderé la lengua y, en el viento,
escribiré protestas y condenas.
Que mi mente no pierda, nunca, el vuelo;
cristalino, sencillo y bien desnudo.
Pues no por levantar, de aqueste suelo,
las cenizas, de odios, bien me mudo.
Tengo, yo, mi conciencia como un velo
y en mi velo me limpio, lloro y sudo.
Grandiosa la catarsis; sufrimiento.
Con ruda sencillez, lo que yo siento,
les vendo, humildemente, en mis poemas.
Nunca les toseré lanzando flemas
que manchen un, escrito, sentimiento.
Me morderé la lengua y, en el viento,
escribiré protestas y condenas.
Que mi mente no pierda, nunca, el vuelo;
cristalino, sencillo y bien desnudo.
Pues no por levantar, de aqueste suelo,
las cenizas, de odios, bien me mudo.
Tengo, yo, mi conciencia como un velo
y en mi velo me limpio, lloro y sudo.