Eduardo Bretón
Poeta recién llegado
A veces es difícil observarme, solo una silueta mal dibujada en esto que llamamos realidad. No es apatía, no la entiendo. Tampoco el hecho de no ser ni la locura de toda esta exageración con la que me invento a cada instante. No creo en las falacias existenciales ni en las mentiras de juguete con las que nos queremos mitificar y justificar, ni me considero lo suficientemente humano para ser espiritual ni viceversa. Para mi no hay corduras ni lógicas ni sentido común. Solo sentimientos que nos llevan a ciertas inclinaciones, no puedo poner pretextos para no saber lo que sé que no soy. Tampoco sueño ni idealizo, no imagino ni creo realidades alternas a la percepción física. No puedo estar ni existir, solo ser. Y en toda esta capacidad inmemorable de ser lo veo todo, y te encuentro tan distante a lo que soy que casi somos lo mismo. Pero ambiguamente todo esto es tan real que pareciera un ensueño poético de un idilio cuando solo es un es, sin sueños ni aberraciones, solo un es un si un aceptar, una silueta y sombra de lo que es humano. Entonces caigo en cuenta que no existo y solo sonrío.