Franco Harris
Poeta recién llegado
Lamento que todo quede perdido,
que no conociste la felicidad.
Intenté doblegar esa vacuidad
para salvarte de un menguante aullido.
A pesar de aquel mágico sonido,
el alma derruida fue la necedad,
fiel espada que sangró por ansiedad
y no curó tu órgano manido.
Triste vestido azul, tu traición,
manchado de estrellas, fui todas ellas
sangrando la última canción.
Tu caballero errante dejó huellas,
sin palabras, sin la bendición,
tan solo el amor por las horas bellas.
que no conociste la felicidad.
Intenté doblegar esa vacuidad
para salvarte de un menguante aullido.
A pesar de aquel mágico sonido,
el alma derruida fue la necedad,
fiel espada que sangró por ansiedad
y no curó tu órgano manido.
Triste vestido azul, tu traición,
manchado de estrellas, fui todas ellas
sangrando la última canción.
Tu caballero errante dejó huellas,
sin palabras, sin la bendición,
tan solo el amor por las horas bellas.
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