Marah
Poeta que considera el portal su segunda casa
Allá en el monte santo
resuena un villancico jubiloso
despliega el corisanto
la voz de néctar tanto
¡El reino de Jesús muy prodigioso!
Con rostro muy sonriente
nos llega el rey más grande ¡cuán nos ama!
y nadie queda ausente
de su verbo acrescente
¡Perfecto da su amor, su cosmorama!
Por eso que cantamos
con la vista prendada de su cielo
y las gracias le damos
seguros de que vamos
¡A ser como Jesús, libres de duelo!
Mariluz Reyes