James De la rosa
Juan Carlos Tuñon
Hablaba de la piel que se trastorna,
de la caricia cruel que da la forma.
Hablaba de silencio de hacer mudo,
decía que el desnudo es el principio.
La lirica que empieza en la mirada
al hecho escrutador de oír sus ojos,
a la sonrisa floja de sus labios.
La voz adamantina del que raya
y calla por romper que lo adivina.
Amaba el detalle en la palabra
la forma de emular como los sabios
que dicen sin el eco transparente
que sienten por pensar que se dominan
El eco embriagador de lo corriente
al tiempo delirante y especial
de formas de crear y ser distinto
si pinto en el relato una canción
que mira al corazón de lo que siente
la lágrima que piensa derramada.
La llamada seca por hueca no llama
La grima moral del placer vertido
Hablaba de morales indecentes
del ego criminal de defenderse
de apego que idolatra lo que estima
la veta de autoayuda o de piedad
si tiene que tratar con cada monstruo.
La pausa material de lo que empieza
decora cada vez por ser distinta,
de siempre este verso converso se calla
El tipo moral como un arquetipo
también participio como ser social,
no un animal que al final exhiben
para inhibirlos juntos, un desmilagrado
que habla de misterios de episodios falsos
Solo buen oyente siente como tú...
la voz del disturbio
llama a la razón; corazón te quiero
por fuero latir por llanto renuevo
podía un amante sentir tanto miedo,
al no ser corriente su raíz enferma
y el alma se planta en su muro de estrellas.
Jorge Diagonal. Epístolas parlantes
Un monolito que pobre y que feo,
pónganle diamantes
de la caricia cruel que da la forma.
Hablaba de silencio de hacer mudo,
decía que el desnudo es el principio.
La lirica que empieza en la mirada
al hecho escrutador de oír sus ojos,
a la sonrisa floja de sus labios.
La voz adamantina del que raya
y calla por romper que lo adivina.
Amaba el detalle en la palabra
la forma de emular como los sabios
que dicen sin el eco transparente
que sienten por pensar que se dominan
El eco embriagador de lo corriente
al tiempo delirante y especial
de formas de crear y ser distinto
si pinto en el relato una canción
que mira al corazón de lo que siente
la lágrima que piensa derramada.
La llamada seca por hueca no llama
La grima moral del placer vertido
Hablaba de morales indecentes
del ego criminal de defenderse
de apego que idolatra lo que estima
la veta de autoayuda o de piedad
si tiene que tratar con cada monstruo.
La pausa material de lo que empieza
decora cada vez por ser distinta,
de siempre este verso converso se calla
El tipo moral como un arquetipo
también participio como ser social,
no un animal que al final exhiben
para inhibirlos juntos, un desmilagrado
que habla de misterios de episodios falsos
Solo buen oyente siente como tú...
la voz del disturbio
llama a la razón; corazón te quiero
por fuero latir por llanto renuevo
podía un amante sentir tanto miedo,
al no ser corriente su raíz enferma
y el alma se planta en su muro de estrellas.
Jorge Diagonal. Epístolas parlantes
Un monolito que pobre y que feo,
pónganle diamantes