En mis sueños traigo
el mecimiento de una cometa
en Julio sereno,
en mi piel el humo de la pajuela
y en mis pies la libertad.
Que no me aten quiero,
que no me aten,
que en mis sueños banderas no llevo
pero sí horizontes abiertos
llenos de sol rojo
y fuego cielo.
En mi pecho el dulce del lagar
y en mi boca la acidez secreta.
Ya no tengo mañanas
de despertares amplios
de silencios de pájaros
de calor en mi cuerpo.
Ya mis mañanas son solas,
son quedas, sin vientos que me traigan nada,
sin apenas aliento.
Ya me levanta la voluntad,
a veces “el árbol”, la gata o los geranios
me empujan quedos,
la suavidad de tus palabras
me prende fuego
atrapándome en mí
y sintiéndome hogar
lleno de ensueños.
el mecimiento de una cometa
en Julio sereno,
en mi piel el humo de la pajuela
y en mis pies la libertad.
Que no me aten quiero,
que no me aten,
que en mis sueños banderas no llevo
pero sí horizontes abiertos
llenos de sol rojo
y fuego cielo.
En mi pecho el dulce del lagar
y en mi boca la acidez secreta.
Ya no tengo mañanas
de despertares amplios
de silencios de pájaros
de calor en mi cuerpo.
Ya mis mañanas son solas,
son quedas, sin vientos que me traigan nada,
sin apenas aliento.
Ya me levanta la voluntad,
a veces “el árbol”, la gata o los geranios
me empujan quedos,
la suavidad de tus palabras
me prende fuego
atrapándome en mí
y sintiéndome hogar
lleno de ensueños.