carlos lopez dzur
Poeta que considera el portal su segunda casa
«La naturaleza está en todas partes llena de demonios»: Heráclito
Uno es más fuerte que el interno opresor
que destituye; uno, más poderoso
que la ilusión decepcionante; uno hay
que da sus bofetadas con aliento de honra
y dice al dolor lo que merece: «Mara, Tentador,
no desalientas por siempre; no acobardas,
espectro del umbral; ya sé que eres;
ya sé que no estarás conmigo
ni extenderé mi escudilla pordiosera
por tus monedas de pánico
y tus cambiantes semblantes de miserias.
No has de ser quien me despojes;
ya escuché la voz, la verdadera,
no del Testigo falso».
Uno hay que de quien admito el mandato
voluntariamente, después del sufrimiento.
Voy al alma universal; bebo del Soma.
Eco tiene mi voz en el éter, investido estoy
con sed de luna y sol; no vagaré sin fin
ni estaré tieso en tierras de rapiña.
Estoy maduro, fortalecido el corazón
con la esperanza, y mi oído es ya fino
y discierne tres palabras primordiales:
Oum es Mi alma, brama que me da aliento,
Espíritu que nutre mi energía,
Kansha es mi anhelo, el objeto profundo
que me da sentido, pasha
es el ciclo iniciado de mi cambio.
Ya no hay demonio que obstruya mi camino.
Hay elementos, aliados, fuerza y voz
que vence a los ladrones, autoridad
de quien dispensa el amor y la alegría.
Perséfone, en el bosque del misterio,
te he hallado. Novia del ansia profunda,
te llamaré Pacha, objeto de mi dicha
y te entrego la palabra de pase:
Konz Om Pax, para que me recibas
en tu lecho y recojas, con giro de tus manos,
el alma de este amor que te entrego.
3-12-2000
De «Estéticas mostrencas y vitales»
__
«Konz Om Pax», frase que equivale a las palabras sáncritas «Kansha» (deseo del regreso al Alma Universal), «Oum» (alma de Brahma) y «Pasha» (giro, o cambio), con las que en los cultos a la divina Perséfona se autorizaba al aprendiz a participar de los rituales de iniciación: «Que tus deseos se cumplan». Todavía en aquellos tiempos las enseñanzas se daban en secreto; con Pitágoras, por primera vez, las mismas enseñanzas espirituales se hicieron públicas en Crotona, por lo que Pitágoras es considerado el Iniciador Laico.
Para Platón y Heráclito: los demonios son ectoplastías distorsionadas por la mente, o simplemente fuerzas de energía, fluídos de luces, sicodelia y kaleidoscopios, relámpagos y elementos. Son pensamientos que adquieren formas visibles de animales o aves, efectos de memorias pasadas, aún no disueltas de la atmósfera o nuestro inconsciente.
«Mara»: Un demonio que viste con sudario, blande un collar de cráneos vacíos y se cubre en ceniza el rostro y el cuerpo, según los poetas. Representa al Dios de la muerte. Según los escritos budistas, el Dios del Deseo (Kama) se convierte en este espectro para desalentar a los adeptos. Buda lo enfrentó en su retiro durante sus pesadillas y meditaciones.
La Biblia también alude a este símbolo o estado de consciencia al hablar del estanque de las aguas de Mara, las Aguas de la Amargura.
Uno es más fuerte que el interno opresor
que destituye; uno, más poderoso
que la ilusión decepcionante; uno hay
que da sus bofetadas con aliento de honra
y dice al dolor lo que merece: «Mara, Tentador,
no desalientas por siempre; no acobardas,
espectro del umbral; ya sé que eres;
ya sé que no estarás conmigo
ni extenderé mi escudilla pordiosera
por tus monedas de pánico
y tus cambiantes semblantes de miserias.
No has de ser quien me despojes;
ya escuché la voz, la verdadera,
no del Testigo falso».
Uno hay que de quien admito el mandato
voluntariamente, después del sufrimiento.
Voy al alma universal; bebo del Soma.
Eco tiene mi voz en el éter, investido estoy
con sed de luna y sol; no vagaré sin fin
ni estaré tieso en tierras de rapiña.
Estoy maduro, fortalecido el corazón
con la esperanza, y mi oído es ya fino
y discierne tres palabras primordiales:
Oum es Mi alma, brama que me da aliento,
Espíritu que nutre mi energía,
Kansha es mi anhelo, el objeto profundo
que me da sentido, pasha
es el ciclo iniciado de mi cambio.
Ya no hay demonio que obstruya mi camino.
Hay elementos, aliados, fuerza y voz
que vence a los ladrones, autoridad
de quien dispensa el amor y la alegría.
Perséfone, en el bosque del misterio,
te he hallado. Novia del ansia profunda,
te llamaré Pacha, objeto de mi dicha
y te entrego la palabra de pase:
Konz Om Pax, para que me recibas
en tu lecho y recojas, con giro de tus manos,
el alma de este amor que te entrego.
3-12-2000
De «Estéticas mostrencas y vitales»
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«Konz Om Pax», frase que equivale a las palabras sáncritas «Kansha» (deseo del regreso al Alma Universal), «Oum» (alma de Brahma) y «Pasha» (giro, o cambio), con las que en los cultos a la divina Perséfona se autorizaba al aprendiz a participar de los rituales de iniciación: «Que tus deseos se cumplan». Todavía en aquellos tiempos las enseñanzas se daban en secreto; con Pitágoras, por primera vez, las mismas enseñanzas espirituales se hicieron públicas en Crotona, por lo que Pitágoras es considerado el Iniciador Laico.
Para Platón y Heráclito: los demonios son ectoplastías distorsionadas por la mente, o simplemente fuerzas de energía, fluídos de luces, sicodelia y kaleidoscopios, relámpagos y elementos. Son pensamientos que adquieren formas visibles de animales o aves, efectos de memorias pasadas, aún no disueltas de la atmósfera o nuestro inconsciente.
«Mara»: Un demonio que viste con sudario, blande un collar de cráneos vacíos y se cubre en ceniza el rostro y el cuerpo, según los poetas. Representa al Dios de la muerte. Según los escritos budistas, el Dios del Deseo (Kama) se convierte en este espectro para desalentar a los adeptos. Buda lo enfrentó en su retiro durante sus pesadillas y meditaciones.
La Biblia también alude a este símbolo o estado de consciencia al hablar del estanque de las aguas de Mara, las Aguas de la Amargura.