J.E.Mozo
Docente, Poeta y Persona (Tal vez en otro orden)
King Kong caminaba erguido
si, estoy seguro que lo vi,
caminaba erguido por Santiago
con sus heridas abiertas pero feliz
convirtió el nacimiento del Mapocho
en una corriente turquesa
y lleno la ciudad con jugo de frambuesa.
El simiote iba silbando entre los edificios,
consumiendo a uno que otro emprendedor,
y aun así la gente no lo diferenciaba,
ignorada la bestia paseaba por Santiago
recogiendo ofrendas circunstanciales
curando sus heridas, y pasando desapercibido.
En Chile, Kong resuena más que en su isla,
extiende sus brazos y abarca todo aspecto,
se espera que en la ceguera de los hombres
todos terminemos como tributos
al rey implacable de la isla calavera.
si, estoy seguro que lo vi,
caminaba erguido por Santiago
con sus heridas abiertas pero feliz
convirtió el nacimiento del Mapocho
en una corriente turquesa
y lleno la ciudad con jugo de frambuesa.
El simiote iba silbando entre los edificios,
consumiendo a uno que otro emprendedor,
y aun así la gente no lo diferenciaba,
ignorada la bestia paseaba por Santiago
recogiendo ofrendas circunstanciales
curando sus heridas, y pasando desapercibido.
En Chile, Kong resuena más que en su isla,
extiende sus brazos y abarca todo aspecto,
se espera que en la ceguera de los hombres
todos terminemos como tributos
al rey implacable de la isla calavera.