licprof
Poeta fiel al portal
durante 2 años salì con una abogada importante:
nos conocimos en un salòn de baile, tango y otros gèneros
y sobre todo sport elegante
so pena de no ingresar al local:
estrictos zapatos, camisa, no digo corbata
ella no sabìa demasiado, yo le enseñè
poco tiempo despuès nos veìamos todos los fines de semana
en su hogar o en su defecto en el mìo
donde nos entregàbamos a la siesta, a la cena
o a innominados juegos sexuales y vagamente perversos
consistentes en atarnos a la cama
vendarnos los ojos como en una especie de gallo ciego
hacernos cosquillas
masajearnos los pies para evadir la jaqueca, las llamadas migrañas
que de pronto la enloquecìan
impidièndole bailar y sobre todo hacer el amor
pasados estos sucesos
sobrevenìan las peleas, las discusiones y los debates
acerca de determinados programas periodìsticos
temas polìticos, sociales y menudencias diversas o similares
un viaje a italia y la vuelta a la heladerìa de la esquina
el delivery solicitado a la parrilla de la otra esquina
a la vuelta del departamento
en cuyo umbral existìa una estatua presuntamente abstracta
esto no es todo: las polèmicas jurìdicas nos acechaban:
ella era màs pràctica y habìa olvidado ciertos institutos legales
para no hablar de la historia del derecho que ella cordialmente detestaba
la doctrina y dogmàtica jurìdicas le desagradaban
inclinàndose + bien por la pràctica procesal civil bien concreta
los plazos perentorios
las medidas cautelares
todo terminò una noche en que una prima decidìò suicidarse
ahogada por el dolor no pude consolarla
no nos volvimos a ver nunca màs
y de ella solo conservo algunas fotos digitales
sonsacadas a ciertas pàginas electrònicas
ya que ella se negaba a suministrarme fotos comunes
cada tanto recuerdo el baile, su sonrisa, sus ojos que me enloquecìan francamente
y su nombre angelical
y aquel departamento cuyas ventanas daban a la calle helguera en villa del parque
lleno de luz solar
y cuyas ratas correteaban por los cables en busca de palomas
u otras aves citadinas
còmo me cuesta cerrar un poema o antipoema!
temo obturar, clausurar el sentido
y no dejarlo abierto a la imaginaciòn del lector
pero bueno en algùn momento hay que rematar el relato
no puede durar interminablemente
debe concluir
a la vuelta de su casa habìa una milonga pero ella no querìa ir
porque decìa que se morìa de calor
en efecto, dicho baile carecìa de ventilaciòn
y de todo aire acondicionado
incluso del ventilador màs primitivo
por lo tanto, yo engordaba frente al televisor
mientras comìa toda clase de cosas saladas
que me aumentaban la presiòn al punto tal
que corrìa riesgo de muerte
empanadas y cosas asì por el estilo
pizza
milanesa con fritas
y otras sustancias que me encantaban
por aquel entonces
nos conocimos en un salòn de baile, tango y otros gèneros
y sobre todo sport elegante
so pena de no ingresar al local:
estrictos zapatos, camisa, no digo corbata
ella no sabìa demasiado, yo le enseñè
poco tiempo despuès nos veìamos todos los fines de semana
en su hogar o en su defecto en el mìo
donde nos entregàbamos a la siesta, a la cena
o a innominados juegos sexuales y vagamente perversos
consistentes en atarnos a la cama
vendarnos los ojos como en una especie de gallo ciego
hacernos cosquillas
masajearnos los pies para evadir la jaqueca, las llamadas migrañas
que de pronto la enloquecìan
impidièndole bailar y sobre todo hacer el amor
pasados estos sucesos
sobrevenìan las peleas, las discusiones y los debates
acerca de determinados programas periodìsticos
temas polìticos, sociales y menudencias diversas o similares
un viaje a italia y la vuelta a la heladerìa de la esquina
el delivery solicitado a la parrilla de la otra esquina
a la vuelta del departamento
en cuyo umbral existìa una estatua presuntamente abstracta
esto no es todo: las polèmicas jurìdicas nos acechaban:
ella era màs pràctica y habìa olvidado ciertos institutos legales
para no hablar de la historia del derecho que ella cordialmente detestaba
la doctrina y dogmàtica jurìdicas le desagradaban
inclinàndose + bien por la pràctica procesal civil bien concreta
los plazos perentorios
las medidas cautelares
todo terminò una noche en que una prima decidìò suicidarse
ahogada por el dolor no pude consolarla
no nos volvimos a ver nunca màs
y de ella solo conservo algunas fotos digitales
sonsacadas a ciertas pàginas electrònicas
ya que ella se negaba a suministrarme fotos comunes
cada tanto recuerdo el baile, su sonrisa, sus ojos que me enloquecìan francamente
y su nombre angelical
y aquel departamento cuyas ventanas daban a la calle helguera en villa del parque
lleno de luz solar
y cuyas ratas correteaban por los cables en busca de palomas
u otras aves citadinas
còmo me cuesta cerrar un poema o antipoema!
temo obturar, clausurar el sentido
y no dejarlo abierto a la imaginaciòn del lector
pero bueno en algùn momento hay que rematar el relato
no puede durar interminablemente
debe concluir
a la vuelta de su casa habìa una milonga pero ella no querìa ir
porque decìa que se morìa de calor
en efecto, dicho baile carecìa de ventilaciòn
y de todo aire acondicionado
incluso del ventilador màs primitivo
por lo tanto, yo engordaba frente al televisor
mientras comìa toda clase de cosas saladas
que me aumentaban la presiòn al punto tal
que corrìa riesgo de muerte
empanadas y cosas asì por el estilo
pizza
milanesa con fritas
y otras sustancias que me encantaban
por aquel entonces