Bolivar F. Martinez
Poeta adicto al portal
La abuela
¡Ah, relámpago irascible de los cielos !
brillante luz llena de zigzagueos.
Buscas el fondo de la tierra
como buscar el fin de tus destellos;
como querer morir, con furia incontrolable,
por tan solo existir por un instante.
Creas grande temor cuando te enciendes;
trueno cercano o tal vez distante;
la paz despues en los vivientes seres
y un límpido frescor en el ambiente.
No vale la creencia de cubrir los espejos;
pues a la abuela de alma adamantina
no le asustan tus truenos.
En su cocina crea para sus nietos,
sueños con platillos y con cuentos,
consejos y regaños y un amor infinito
a travez de los tiempos, aun más duradero
que todo el temor que infundes.
¡La abuela es la mujer mas sabia de la Tierra!
¡Ah, relámpago irascible de los cielos !
brillante luz llena de zigzagueos.
Buscas el fondo de la tierra
como buscar el fin de tus destellos;
como querer morir, con furia incontrolable,
por tan solo existir por un instante.
Creas grande temor cuando te enciendes;
trueno cercano o tal vez distante;
la paz despues en los vivientes seres
y un límpido frescor en el ambiente.
No vale la creencia de cubrir los espejos;
pues a la abuela de alma adamantina
no le asustan tus truenos.
En su cocina crea para sus nietos,
sueños con platillos y con cuentos,
consejos y regaños y un amor infinito
a travez de los tiempos, aun más duradero
que todo el temor que infundes.
¡La abuela es la mujer mas sabia de la Tierra!
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