imag nº 1 abril 2021
Sigue apostando
con lo que le queda.
Guarda el dolor de la moneda
Que le hizo perderla
Ella le sigue amando
No está curada.
No va a curar.
Lo sabe.
Pero se para con esa entereza
del que sabe que así es la vida.
Ella ya entendió todo
Sabe que perdió su batalla
Lo sabe.
Pero se resigna y ríe
Y a veces disfruta.
Contagia la idea de que se puede.
Que, aún en la distancia,
se puede amar si se quiere.
Pero la extraña
Y ruega al cielo poder
con otra moneda, recuperarla.
Cerrar podrá mis ojos la postrera
sombra, que me llevaré el blanco día;
y podrá desatar esta alma mía
hora, a su afán ansioso linsojera;
mas no de esotra parte en la ribera
dejará la memoria en donde ardía;
nadar sabe mi llama la agua fría,
y perder el respeto a ley severa:
Alma a quien todo un Dios prisión ha sido,
venas que humor a tanto fuego han dado,
medulas que han gloriosamente ardido,
su cuerpo dejarán, no su cuidado;
serán ceniza, mas tendrán sentido.
Polvo serán, mas polvo enamorado.
(Francisco de Quevedo)
Cuando todo se cree perdido, hay quien siente que el amor va más allá de la muerte.
Preciosos versos, aunque sean unos versos dolidos. Gracias por publicar cosas tan hermosas.
Un abrazo.