azulalfilrojo
Poeta que considera el portal su segunda casa
Zarpó la flotilla con viento de popa.
Comanda las naves tenaz almirante,
en arduos conflictos curtido el semblante.
Quinientos cañones formaron la tropa.
Al alba, un vigía subido a la copa
divisa unas velas a medio cuadrante.
Se manda a la flota virar a levante
y a trapo tendido la escuadra galopa.
El bando enemigo se apresta a la riña,
avanza su centro, las alas retrasa,
cerrándolas luego formando una piña.
Genial estratega, que ve lo que pasa,
ordena a la armada que al flanco se ciña,
y orzando sus buques el frente rebasa.
Se cierran distancias. Rugir de cañones,
bramar de lombardas vomitan bolaños
que causan estragos en palos y paños,
y el humo que envuelve la dos formaciones.
El grupo adversario se ve sin opciones,
rompiendo sus filas intenta escapar
del tercio, que presto le viene a abordar.
De nada le sirve, con tanta locura
sentencia la suerte de forma segura,
y toda su flota perece en la mar.
Comanda las naves tenaz almirante,
en arduos conflictos curtido el semblante.
Quinientos cañones formaron la tropa.
Al alba, un vigía subido a la copa
divisa unas velas a medio cuadrante.
Se manda a la flota virar a levante
y a trapo tendido la escuadra galopa.
El bando enemigo se apresta a la riña,
avanza su centro, las alas retrasa,
cerrándolas luego formando una piña.
Genial estratega, que ve lo que pasa,
ordena a la armada que al flanco se ciña,
y orzando sus buques el frente rebasa.
Se cierran distancias. Rugir de cañones,
bramar de lombardas vomitan bolaños
que causan estragos en palos y paños,
y el humo que envuelve la dos formaciones.
El grupo adversario se ve sin opciones,
rompiendo sus filas intenta escapar
del tercio, que presto le viene a abordar.
De nada le sirve, con tanta locura
sentencia la suerte de forma segura,
y toda su flota perece en la mar.