carlos lopez dzur
Poeta que considera el portal su segunda casa
Antes que los brazos fue la boca viva,
el agujero nutricio, la semilla inmantada.
La boca muda se alimenta siempre,
ha sido ahí antes que piernas y camino.
Boca que no dice palabras, boca
que jamás sabe a rechazo, ni cerrada.
a las palabras mascas, trituradora.
A las semillas buscará su alimento.
Boca es hasta en hambre de sentido
Una boca, militante boca, es hacerlo:
echar a escupitajos a los entes, aún no verbales.
Enfrascarse en los besos de lengua,
en salivoso contacto. Boca-amante.
Sí, hay bocas que no buscan el amor
con las palabras, se entregan a mordiscos
en aras del ser de las bellotas por carnada.
Son como lanzas, redes,
gesto marengos, antes de ser proyecto,
avisos y contra-avisos,
semillas de indispensable servicio.
Muerde al ser de la cosecha
desde el ansia de su triple primacía:
sentirse viva ante lo óntico,
rumiante en el espacio
y ser beso y puerta de alimento.
6-14-1976
el agujero nutricio, la semilla inmantada.
La boca muda se alimenta siempre,
ha sido ahí antes que piernas y camino.
Boca que no dice palabras, boca
que jamás sabe a rechazo, ni cerrada.
a las palabras mascas, trituradora.
A las semillas buscará su alimento.
Boca es hasta en hambre de sentido
Una boca, militante boca, es hacerlo:
echar a escupitajos a los entes, aún no verbales.
Enfrascarse en los besos de lengua,
en salivoso contacto. Boca-amante.
Sí, hay bocas que no buscan el amor
con las palabras, se entregan a mordiscos
en aras del ser de las bellotas por carnada.
Son como lanzas, redes,
gesto marengos, antes de ser proyecto,
avisos y contra-avisos,
semillas de indispensable servicio.
Muerde al ser de la cosecha
desde el ansia de su triple primacía:
sentirse viva ante lo óntico,
rumiante en el espacio
y ser beso y puerta de alimento.
6-14-1976