1. Invitado, ven y descarga gratuitamente el cuarto número de nuestra revista literaria digital "Eco y Latido"

    !!!Te va a encantar, no te la pierdas!!!

    Cerrar notificación

La bruja de Wairarapa

Tema en 'Prosa: Generales' comenzado por Sikus, 9 de Abril de 2019. Respuestas: 8 | Visitas: 236

  1. Sikus

    Sikus Hulussi_Ñe'êpoty®

    Se incorporó:
    27 de Septiembre de 2016
    Mensajes:
    1.558
    Me gusta recibidos:
    1.614
    Género:
    Hombre
    cac8ed7fe7286974dd7dfbeb74754d7a.jpg
    La bruja de Wairarapa

    Nueva Zelanda, invierno, Wellington.

    Ya habían pasado varios años desde la inauguración del Jardín Botánico de Wellington, donde se estudiaban diversas especies vegetales, aunque en el principio fueron especialmente coníferas, evaluando su potencial económico y su beneficio en la geografía neozelandesa.

    Ahora ya se había convertido en el bellísimo parque que todos conocemos, con toda suerte de especies nacionales y exóticas.

    Entre el Jardín Botánico y la embajada de Rusia, en una de esas bellísimas calles serpenteantes que mueren en la Chaytor Street, se alzaba una de las primeras mansiones de estilo victoriano.

    Por aquellos años, la arquitectura gótica estaba en todo su apogeo, debido a la reconocida obra del arquitecto inglés Benjamin Woolfield Mountfort, que algunas décadas atrás se radicó en el país e introdujo ese estilo y llegó a ser considerado uno de los más grandes de la época destacándose muy especialmente en construcciones góticas.

    Un aprendiz que había conocido y estudiado su obra, se enamoró del estilo y construyó esta mansión que mencionaba, como regalo de bodas atrasado, para su novia.

    Lamentablemente la disfrutó por muy poco tiempo...

    Al primer (y único) hijo que tuvieron, le pusieron por nombre Ari, ya que su piel era muy blanca y aún en la oscuridad se les hacía fácil hallarlo. El problema fue que a los cinco años contrajo la púrpura y gastaron mucha fortuna en médicos.

    Cuando ya habían perdido toda esperanza, llegó una tarde a su puerta una mujer montando un caballo negro. Su tez era amarilla y casi todo su rostro estaba cubierto por tatuajes maoríes. Su cabello era largo hasta la cintura, purísimamente blanco.

    Semejante aspecto sobrecogió de temor a la madre quien imaginó que estaba ante una visión de la mismísima muerte...

    Ante la reacción de la madre, la dama del caballo no pisó en tierra, desde su mismo caballo, sacó del morral de cuero marrón un pequeño paquete diciendo que era medicina para su niño, que lo abriera y tendría las indicaciones para prepararlo y administrarlo.

    Con mano temblorosa, recibió la madre aquel paquete, preguntando a la extraña quién era y quién le había enviado...

    A esto contestó la mujer —No puedo responderte lo uno ni lo otro, pero si tu niño bebe esta medicina... sanará en tres días. Solo cuida de que no lo bebas tú ni el padre, porque de lo contrario morirán en tres minutos.

    La lluvia arreciaba y la extraña dama se alejó antes de que la madre pudiera reaccionar entre el espanto y la esperanza...

    ........

    El amor de padres es innegable, es sacrificial... pero no siempre sabiamente precavido. En este caso se tornó suicida. Procurando asegurarse de que no estaban frente a un engaño y hubiera veneno en el paquete en vez de medicina, por miedo a perder a su hijo, el padre probó... también la madre probó incrédula y enfurecida... Ella murió a los tres minutos. El padre quedó cuadraplégico... irrecuperable según los médicos.

    El niño, en cambio... con sólo cinco años, en su inocencia tomó también sin saber ni entender nada de lo que pasaba. A los tres días su enfermedad había desaparecido. Era un niño completamente sano.

    Su padre fue internado y más tarde, ambos fueron recibidos por unos parientes lejanos que residían en Dunedin...

    Aquella extraña mujer, era una sabia neozelandesa de pura sangre maorí, su nombre era Akenehi Kohia, que entregó su vida a la elaboración casera de medicinas naturales, preocupada por la salud de los niños de los barrios pobres de Wellington, que por aquellos años padecían la fiebre púrpura... La mayoría de los pequeños no superaban los doce años.

    Sus conocimientos botánicos los adquiría de su contacto íntimo y directo con la naturaleza. Tanto era así, que se había radicado en los bosques Pakuratahi, cercano al lago Wairarapa.

    Fue respetada y considerada una enfermera de prestigio y muy amada por todos...

    Quienes no la conocían se asustaban de su extraña presencia y le llamaban "la bruja del Wairarapa", nombre que ella misma recibía con cariño.

    Todo fue bien hasta que en la misma zona se instaló un laboratorio de renombre internacional. Enterados de esta mujer y su habilidad enviaron espías por medio de un matrimonio que pedía ayuda por un supuesto hijo enfermo. Así conocieron el secreto de su medicina y rápidamente lo sintetizaron.

    Los primeros intentos fueron verdaderamente malos, ya que en la fórmula incluyeron mercurio, e incluso plomo, lo cual empeoró gravemente la salud infantil. En un alto porcentaje de casos, causó el desarrollo del autismo y otros muchos fallecieron a los pocos días de consumir el medicamento.

    Procurando ocultar el gravísimo error, anunciaban que su nuevo medicamento hacía efecto recién a las dos semanas y que las muertes se debían a las hierbas administradas por Akenehi Kohia, quien en verdad (decían ellos) era una poderosa bruja cuya falsa medicina eran hierbas venenosas, además de poseer una poderosa maldición capaz de causar la muerte en el niño y perpetuar la enfermedad en la familia por cinco generaciones.

    ........

    La mansión fue abandonada por treinta años, al cabo de los cuales se corrió la voz de que cierto hombre la había adquirido.

    Luego de seis meses de arreglos, reformas y limpieza, abrió una editorial.

    También agregó una librería con venta y préstamo de libros de todas partes del mundo.

    ........

    Invierno, treinta años más tarde, Wellington.

    Lluvia torrencial, granizo y un frío que calaba hasta los huesos.

    Hablar de invierno en Wellington es extraño ya que en la isla norte, apenas baja la temperatura. Sin embargo algunas veces puede descender hasta diez grados, o aún cinco y eso ya se hace muy duro para los habitantes de la isla norte.

    ........

    Una mujer acababa de entrar al despacho del director de la editorial.

    Vestía un tapado de paño verde aceituna que caía recto más bajo que las rodillas, cubriendo así unas botas altas de cuero en color natural, con cruce de muchas hebillas y acabadas en punta fina, algo elevada en forma curva.

    A causa de que el hombre estaba ocupado en una entusiasta conversación con un prominente dramaturgo y novelista francés, se sentó en el único sillón del vestíbulo.

    Aquel sillón era muy especial.

    Único pero muy cómodo, reclinable, con piecera y aún con una mesita rebatible, que se acomodaba perfectamente a la posición más confortable, con una cierta inclinación para que aquel a quien le tocara esperar allí, pudiera hacerlo con lo que más puede disfrutar un amante de las letras: La escritura.

    Toda la propiedad de la editorial era una casona de estilo gótico.
    El vestíbulo de la misma era de un diseño bellísimo.
    El detalle principalmente destacable era un piano de cola en madera labrada. Su tapa abierta exhibía la pintura de un paisaje de caballos negros salvajes, galopando en libertad por los bosques.

    Un anciano tocaba en él la Tocata y fuga en re menor, BWV 565, de Johan Sebastián Bach.
    Ni se tornó cuando al entrar la mujer, se coló un viento helado por la ancha puerta de roble. Su único movimiento era el de sus manos virtuosas, que sin partitura a la vista tañían con notable habilidad.

    A ambos lados de la sala, subían las escaleras de madera finamente torneada, las cuales se unían en un entrepiso donde se encontraban las oficinas principales. Y todas las paredes estaban muy cargadas de toda esa suerte de decoración característica del estilo gótico.
    Los detalles de la construcción, los muchísimos cuadros, de los cuales no se podría hablar en particular de cada uno, los candelabros colgantes y los de las paredes, con sus gruesas velas encendidas, las decoraciones en flores secas... en fin... todo daba un ambiente muy agradable y acogedor.

    Al fondo de la sala se veía la oficina del dueño y director de la empresa editora.

    Estaba en ese momento ocupado con un escritor francés y se les oía decir así:

    —Existirán dos teorías posibles, cuando usted, el mismísimo Bernard Alzugaray comience a escribir para los adictos a las novelas infantiles y juveniles.

    La primera es que se estará abocando a una tarea que no tendrá fruto.

    La segunda es que se desvirtuará su propio arte, tratando de escribir algo para las mentes chatas de la actual juventud.

    Se preguntará por qué he dicho "adictos a las novelas infantiles y juveniles", en vez de decir directamente "para niños y jóvenes.

    Esto es muy simple.
    ¿O es que no se ha dado cuenta de que los niños y adolescentes y aún los jóvenes, no leen más?
    La crisis lectora es grande en la juventud y los jóvenes se interesan en otras cosas...

    Sin embargo es real que mucha gente mayor que gusta de la lectura, o que está descubriendo ese placer, ama las novelas para niños y jóvenes, así como sus dramas, que tantas veces han sido interpretados en el teatro nacional...

    ¿Puede ser ese el público al cual esté apuntando, señor Alzugaray?

    Dígame... ¿No trabajaba usted con la editorial Umbrella's Spring?

    —No señor director, replicó Bernard —La editorial Umbrella, que menciona, siempre maltrata mis manuscritos.

    Y es que no considera que mis trabajos sean aptos para un público infantil amante del licor y el juego de cartas.
    En eso concuerdo, pero ¿Cuál es el problema? ¿Mis letras o el fanatismo enfermizo por el juego de cartas y la bebida?

    Y no soy el único que tiene quejas, podría nombrar a muchos que darían testimonio de lo mismo.

    Pero lo peor que pudieron hacer, a mi entender, fue venderse al laboratorio para hacer sus publicaciones...
    Ellos fueron los que publicaron el artículo contra la "bruja del Wairarapa" y por culpa de ese artículo la condenaron... bueno, usted es muy joven para recordarlo, no creo que viviera en aquellos días, pero dado su conocimiento, no le debe ser ajeno lo que hicieron con ella... de como le ataron en su bosque al tronco de un haya y le encendieron fuego...
    Quienes vieron o afirman haber pasado por esa zona del bosque, dicen que ni siquiera hay rastros del roble...
    Solamente una lápida con su nombre. Y una petunia alpina que creció para aromatizar un memorial vacío...

    ........

    El rostro del joven se ensombreció al escuchar una vez más este relato...

    Sacó de su escritorio un viejo papel doblado muy cuidadosamente, lo miró apenas abriendo, leyó algo en él, lo dobló nuevamente y guardó, con los ojos humedecidos.

    Hubo un momento de silencio...

    Finalmente alzó la vista y vio a la mujer que esperaba su turno en el sillón y dijo a Bernard —¿Me disculparía usted si atiendo a esta señora y luego seguimos nuestra conversación? Es que no la había visto y debe de estar con frío, a pesar del calor de la chimenea... Habrá visto que aún cerca del fuego no se ha quitado la bufanda del rostro y parece ser bastante anciana...

    —Como guste, mi amigo —respondió el escritor, yo no tengo apuro ninguno.
    Desde que llegué a Nueva Zelanda mi vida transcurre lenta... haga usted como bien le parezca y luego continuaremos nuestra charla.

    Así fue que le hizo una seña a la señora del tapado verde, para que entrara.

    Se hacía ya la hora de cerrar, así que puso el cartel de "cerrado" y mientras la señora se acomodaba en el tercer asiento de la oficina el director tocó tres veces una campana y al momento apareció un sirviente con tres cafés en una bandeja de plata.

    Luego de sentarse y ofrecer el café a cada uno, preguntó a la mujer. —Es usted escritora, ¿verdad? ¿o poetisa?

    —Bueno— respondió la dama, aún envuelta en su bufanda y un sombrero que escondía casi todo su cabello —un poco de las dos... aunque ya hace mucho que no escribo poemas. Me he dedicado más bien a escribir cuentos infantiles y estudios botánicos.

    Al oír lo de "cuentos infantiles" Bernard sonrió y dirigiéndose a la anciana intervino diciendo —Creo que ha venido al lugar correcto, buena señora. Si ha tenido usted la mala suerte de ir primero por Umbrella's Spring, sabrá de lo que hablo...

    —Sí señor —respondió ella—estaba oyendo vuestra conversación y me alegra saber que haya un francés interesado en el buen futuro de nuestros niños.

    Hablando a su vez el director del negocio, dijo, mirando a la mujer —¿también usted ha oído hablar sobre aquella buena persona a quien llamaban "la bruja de Wairarapa"?

    —Pues claro que sí, conozco esa historia y aún sé algo, que por lo que oí en vuestra conversación, ustedes no saben...

    —¿El qué? —preguntaron los dos hombres a la vez, con rostros de asombro e interés.

    —Bueno —continuó la mujer — La mejor parte es que esa condena de la que hablaban, no fue consumada... Su caballo negro logró cortar sus cuerdas a tiempo y pudo escapar. Pero los dueños del laboratorio y la editorial-imprenta, Umbrella's Spring, se encargaron de difundir la mentira para que el pueblo creyera el falso concepto negativo sobre ella, que se encargaron de divulgar...

    Por esa misma razón he venido... he escrito esta obra biográfica sobre ella, la cual he titulado "La verdadera bruja de Wairarapa" con la esperanza de que usted pueda editar y difundir este libro, para limpiar las memorias de una mujer que sólo intentó hacer el bien.

    El rostro del joven director se llenó de lágrimas de emoción, respondiendo con la voz quebrada:

    —¡Si hay alguien en Nueva Zelanda que quiera hacer justicia sobre Akenehi Kohia, soy yo! No le cobraré nada por este trabajo, déjelo en mis manos y lo haré con toda dedicación, profesionalismo y presteza —y sacando nuevamete el papel doblado que había mirado hace un momento dijo
    — Miren esto, por favor...

    En el papel se observaba un poema breve que decía así, leído por el escritor francés, Bernard...


    Niño, corazón de luna:
    al Bendito le ha placido
    enviar su sierva a tu nido
    que te ha servido de cuna.
    Savias de áloe y de tuna
    y otras hierbas he cocido,
    para que te halles, querido,
    sin enfermedad ninguna.​

    Debajo, una firma... Akenehi Kohia...

    Al pronunciar ese nombre, se detuvo el piano y el anciano hombre que tañía giró su cabeza mirándoles y dio un suspiro...

    Ya era difícil para el escritor Bernard contener las lágrimas de la emoción y preguntó al joven como había adquirido ese poema...

    —Este poema, fue el que me tocó a mí, señor. En este papel vino envuelta mi medicina, traída hasta mi puerta por la propia Akenehi. Por lo que tengo entendido, ella siempre entregaba las medicinas envueltas en pergaminos con poemas que dedicaba a cada niño en particular. Yo era uno de esos, a quienes buscaba la muerte y fui salvado por la medicina de Akenehi Kohia, la amada y mal comprendida bruja de Wairarapa...

    Es una historia dulce y triste a la vez para mí.
    La medicina vegetal era excelente para mi mal, pero mi madre no debió haberla probado... tampoco mi padre a quien ahí pueden ver... él va de su cuarto al piano y del piano a su cuarto... Pero al menos se ha recuperado bastante, siendo que estuvo cuadraplégico... La diferencia es que mi madre probó en incredulidad, mi padre fue por amor, por eso el efecto fue menguado.

    Ahí entonces interrumpió la mujer de verde, diciendo —Por eso sabía que estarías dispuesto a ayudarme con mi escrito, yo sabía quien eres. Aunque todos te conocen por tu segundo nombre, Anewa, para mí siempre serás Ari a quien he recordado siempre con mucho cariño...

    —¿Quién eres tú que tanto me conoces?

    ¿Cuál es tu nombre? Contestó el hombre entre emocionado y sorprendido...

    Dejando sobre el escritorio el manuscrito biográfico y poniéndose en pie, la mujer besó al joven en su frente, luego se quitó el sombrero y su gruesa bufanda y dejó ver una tez amarillenta cubierta de tatuajes...

    Y al momento que una ráfaga de viento helado entraba por una ventana que se abrió de golpe, dijo...

    —¡¡¡Yo soy quien escribió el poema, yo soy la bruja de Wairarapa!!!

    Se oyó un relincho y apareció misteriosamente en el vestíbulo un caballo negro, el cual, montando al momento la dama de verde salió al galope, flameando su larga cabellera blanca, a través de la pared y nadie nunca más le vio...

    ........

    Fin.

    By Hulussi_Ñe'êpoty®
     
    #1
    Última modificación: 10 de Abril de 2019
    A Vidas en prosa, Maygemay y Cecy B les gusta esto.
  2. Cecy B

    Cecy B Hechicera de palabras

    Se incorporó:
    25 de Octubre de 2014
    Mensajes:
    13.080
    Me gusta recibidos:
    13.617

    No es un secreto que siempre preferiré los cuentos de brujas en lugar de los de hadas.
    Las brujas, más bien las hechiceras y sobre todo las celtas, no fueron más que mujeres dueñas de una gran sabiduría.
    El mundo de los malos hombres y de otras compañeras de gremio que no llegaron jamás a iluminarse, construyeron en torno a ellas la leyenda oscura, sobre todo en la época medieval, adjudicándoles aspectos horrendos, matrimonio-alianza-pacto con el diablo, asesinatos de niños, conjuros de muerte, solo para aplastar esa sabiduría que tanto les molestaba.
    La luz molesta siempre, y seguirá pasando.
    Hollywood después potenció la leyenda de las brujas divinas, sensuales, comehombres, aliadas con los poderosos, y al día de hoy, lejos de asociarlas con la naturaleza, la sanación y la inteligencia emocional, el imaginario colectivo las tiene en otro sito más bajo, y una y otra vez vuelven a "quemarlas".
    Ya la palabra tiene una connotación negativa, pero yo pienso que es un honor la condición de bruja. Tiene que ver, no con el feminismo violento, sino con la idea de que las mujeres valemos, nos queremos y nos queremos libres y bien.

    Volviendo a tu prosa, es hermoso que hayas construido a una bruja real, a un alma del bosque, altruista, que hayas devuelto la esencia a la palabra y que en tu relato se pusiera de manifiesto el verdadero sentido de las cosas.
    Es una prosa humana, con la ternura de un niño agradecido que creció noble.
    No sumaré más a lo que te dije por otro medio, pero el gran mérito de tu trabajo es haberte atrevido a salir del "yo", al haber abordado el género fantástico, y la buena noticia es que el aprendizaje y el crecimiento no tienen límites cuando hay voluntad y deseos de crear.
    Los escritores creamos aún en el medio de las circunstancias más adversas, y lo hacemos porque no concebimos la vida sin las palabras.
    Deseo que nunca te falten.
    Abrazo grande y aplauso que se oiga hasta tu orilla :)
     
    #2
    A Sikus y Maygemay les gusta esto.
  3. Maygemay

    Maygemay Poeta que considera el portal su segunda casa

    Se incorporó:
    29 de Julio de 2016
    Mensajes:
    2.996
    Me gusta recibidos:
    2.680
    Género:
    Mujer
    Me ha gustado mucho esta crónica-leyenda, cuya temática no conocía, muy bien ambientada.
    Saludos, Sikus
     
    #3
    A Sikus le gusta esto.
  4. Sikus

    Sikus Hulussi_Ñe'êpoty®

    Se incorporó:
    27 de Septiembre de 2016
    Mensajes:
    1.558
    Me gusta recibidos:
    1.614
    Género:
    Hombre
    No amiga, no es un secreto, tus amigos lo sabemos, Sabes que... me hubiera sido mucho más fácil crear la historia en tierras celtas ... pero hubiera sido como estar en casa... Por eso, en parte me fui a tierra maori, de la cual nunca había escrito hasta el momento, por eso fue un mayor desafío para mí.
    Aunque sin duda que en todas las tierras ha habido buenas "brujas". Con esta historia espero que ellas se sientan abrazadas. Mucha sangre inocente ha sido derramada injustamente...
    También he conocido brujas malas, pero sabes? A ellas no las condenan... Porque a ellas acuden los políticos, los futbolistas, los famosos, etc para negociar puestos, cargos, vidas... muertes...
    Es decir, la oscuridad es real y no lo digo en calidad de No-Maj ni tampoco soy de los Scourers. Sabemos que hay una realidad espiritual oscura que todo acusa, todo ensucia, todo estropea, mata, roba, destruye...
    Pero he mezclado un poco de historia con una dosis de fantasía y he procurado seguir los consejos de mi buena maestra.
    Seguiré aprendiendo, mi amiga y seguiré sembrando prosas, sin duda alguna.
    Muy pero muy agradecido por todo el tiempo tan valioso que has dedicado. En tus observaciones, comentarios y detalles... No sé cómo pagarte !

    Un abrazo afectuoso y gracias por tus aplausos... ¿Sabes lo que siente un discípulo cuando es aplaudido por su maestra?:):):):):):):)
     
    #4
    Última modificación: 11 de Abril de 2019
  5. Cecy B

    Cecy B Hechicera de palabras

    Se incorporó:
    25 de Octubre de 2014
    Mensajes:
    13.080
    Me gusta recibidos:
    13.617

    Luz y sombra, bien y mal, amor y envidia. De eso se trata el mundo.

    Y no tenés que pagarme nada, solo seguir escribiendo.

    Abrazo :).
     
    #5
    A Sikus le gusta esto.
  6. Sikus

    Sikus Hulussi_Ñe'êpoty®

    Se incorporó:
    27 de Septiembre de 2016
    Mensajes:
    1.558
    Me gusta recibidos:
    1.614
    Género:
    Hombre

    Si escribir sirve como forma de pago voy a ir preparando una novela de 500 páginas!! ! ;):):)
    Abrazos y muy feliz día húmedo y nublado!!
     
    #6
    A Cecy B le gusta esto.
  7. Sikus

    Sikus Hulussi_Ñe'êpoty®

    Se incorporó:
    27 de Septiembre de 2016
    Mensajes:
    1.558
    Me gusta recibidos:
    1.614
    Género:
    Hombre
    Me alegra mucho recibirte en tierras prosaica.
    Esto es pura fantasía, menos algunos pocos detalles históricos reales (el nombre del arquitecto que introdujo el estilo gótico) y un tema que se ha repetido en varios lugares del mundo. La persecución a la luz, a la sabiduría a la espiritualidad, a lo que sea. Si bien hay mujeres y hombres malvados y oscuros, la mayoría de las ejecuciones han sido contra personas de bien, difamados, humillados, ensuciados sus nombres...
    Me alegra mucho que te haya gustado y que hayas dedicado tanto tiempo en esta lectura. El tiempo se agradece, es lo más valioso que tenemos y es irrecuperable.
    Te mando un abrazo con afecto!
     
    #7
  8. Vidas en prosa

    Vidas en prosa Poeta recién llegado

    Se incorporó:
    2 de Diciembre de 2019
    Mensajes:
    21
    Me gusta recibidos:
    18
    Género:
    Mujer
    Hermoso relato. Tuve una época en que leía mucha narrativa fantástica basada en mitos y leyendas y ahora puedo afirmar que aún lo disfruto.
    Los elementos mágicos y surrealistas en ningún momento atentaron al hechizo literario que permite que el lector tome por verdadera cada palabra. Me lo creí de principio a fin y valió cada minuto que le he dedicado. ¡Felicidades! Seguiré leyéndote con interés.
     
    #8
    A Sikus le gusta esto.
  9. Sikus

    Sikus Hulussi_Ñe'êpoty®

    Se incorporó:
    27 de Septiembre de 2016
    Mensajes:
    1.558
    Me gusta recibidos:
    1.614
    Género:
    Hombre
    Me da mucha alegría tu visita! Agradezco enormemente el tiempo que dedicaste a mi trabajo. Los foros de prosa no son muy frecuentados, por eso Los ojos y corazones que se detienen en un trabajo, hay que apreciarlos mucho, ya que el tiempo es la inversión que no se recupera. Pero si se transforma en sonrisas, en alegrías, en buenas emociones, entonces es para alegrarse.
    Por eso valoro mucho tu presencia, que es de alguien que ama las líneas largas. Quien gusta de escribirlas, también gusta de leerlas.
    Lo mío va mucho por el lado fantástico, aunque toco todo tipo de temas, pero sí, disfruto mucho creando planos irreales.
    Un placer recibirte!
     
    #9
    A Vidas en prosa le gusta esto.

Comparte esta página