Como un cementerio,
tranquilo, pacifico,
con la cancela cerrada
y en silencio,
mantengo mi corazón
para que no grite de dolores viejos.
Dejo la luz penetrar
por cada suspiro de mi piel,
ella se va llevando
los gritos ahogados,
y pone suavidad en mi alma
que se niega a enterarse
del sufrimiento.
Pido a la luz, las sensaciones…
que entren despacio en mí,
y como un ensalmo
deslían su leve manto.
Quede todo en silencio
como un cementerio
donde el dolor
se deshace en la tierra,
la hierva crezca sobre la pena,
y sobre la pena estén de pies
sobre las flores
que hoy he puesto.
tranquilo, pacifico,
con la cancela cerrada
y en silencio,
mantengo mi corazón
para que no grite de dolores viejos.
Dejo la luz penetrar
por cada suspiro de mi piel,
ella se va llevando
los gritos ahogados,
y pone suavidad en mi alma
que se niega a enterarse
del sufrimiento.
Pido a la luz, las sensaciones…
que entren despacio en mí,
y como un ensalmo
deslían su leve manto.
Quede todo en silencio
como un cementerio
donde el dolor
se deshace en la tierra,
la hierva crezca sobre la pena,
y sobre la pena estén de pies
sobre las flores
que hoy he puesto.