zen-Roma
Soy de las q se sumergen.
La carta que nunca leerás, dice mucho sobre mi.
Cosas que nunca diré. Cosas que nunca entenderás.
La carta que no te voy a dar, dice que siempre fui feliz.
La carta que no llegará a ti, esconde mas que un secreto.
Esconde la frustración de dejar esta historia por la mitad.
Esconde el dolor de no volverte a tocar.
Esconde las lagrimas que no me voy a permitir derramar.
La carta que no voy a escribir, se despide de ti.
Te desea la inmensa felicidad que mereces.
Te desea todo el amor del mundo en los brazos correctos.
Te sugiere perseguir tus sueños mas profundos.
La carta que no quiero escribir, te diría que volvamos a intentarlo;
Que quizás no haya terminado, que un día reiremos recordando.
La carta que nunca leerás, dice muchas cosas sobre ti.
Dice que me enseñaste a amar. Dice que me convertiste en mujer.
Dice que esta permitido una familia de “2”.
Dice siempre que SÍ.
Mi carta que nunca leerás, te cuenta lo difícil que es todo para mi.
Lo difícil de salir de aquí. Lo difícil de aceptar el fracaso. Lo difícil de dejarte ir.
La carta que quisiera entregarte, te suplica perdón.
Esa carta asume toda la responsabilidad, las culpas y se arrastra hasta vos.
Te implora intentarlo las veces que haga falta y promete ser mejor.
Pero la única carta que te voy a entregar, solo va a decir “Gracias “
Cosas que nunca diré. Cosas que nunca entenderás.
La carta que no te voy a dar, dice que siempre fui feliz.
La carta que no llegará a ti, esconde mas que un secreto.
Esconde la frustración de dejar esta historia por la mitad.
Esconde el dolor de no volverte a tocar.
Esconde las lagrimas que no me voy a permitir derramar.
La carta que no voy a escribir, se despide de ti.
Te desea la inmensa felicidad que mereces.
Te desea todo el amor del mundo en los brazos correctos.
Te sugiere perseguir tus sueños mas profundos.
La carta que no quiero escribir, te diría que volvamos a intentarlo;
Que quizás no haya terminado, que un día reiremos recordando.
La carta que nunca leerás, dice muchas cosas sobre ti.
Dice que me enseñaste a amar. Dice que me convertiste en mujer.
Dice que esta permitido una familia de “2”.
Dice siempre que SÍ.
Mi carta que nunca leerás, te cuenta lo difícil que es todo para mi.
Lo difícil de salir de aquí. Lo difícil de aceptar el fracaso. Lo difícil de dejarte ir.
La carta que quisiera entregarte, te suplica perdón.
Esa carta asume toda la responsabilidad, las culpas y se arrastra hasta vos.
Te implora intentarlo las veces que haga falta y promete ser mejor.
Pero la única carta que te voy a entregar, solo va a decir “Gracias “