Vuela la paz por mi cuerpo;
no se como la encontré
pero la tengo pegada a mi piel,
libre.
Desapareció la prisa,
la inquietud de mi pensamiento,
desapareció el dardo encendido
de las palabras de los amigos.
Se pego la serenidad a mi ombligo
y mis ojos vieron diferente,
mi corazón retuvo el calor,
latió a otro ritmo;
no culpo ni me culpo.
Pongo la distancia del aire
entre mis batallas y las batallas.
Me enredo en la bandera blanca,
la agarro fuerte
para que “sin nombres”
siga alba como siempre.
Olvido tantas cosas como puedo.
Sin saber como
hay un sosiego en mis venas
fruto quizás de mucho trabajo
o por muchos años “tropezando con la vida.
Pero aquí esta ahora
y me gustaría que aquí siguiera.
no se como la encontré
pero la tengo pegada a mi piel,
libre.
Desapareció la prisa,
la inquietud de mi pensamiento,
desapareció el dardo encendido
de las palabras de los amigos.
Se pego la serenidad a mi ombligo
y mis ojos vieron diferente,
mi corazón retuvo el calor,
latió a otro ritmo;
no culpo ni me culpo.
Pongo la distancia del aire
entre mis batallas y las batallas.
Me enredo en la bandera blanca,
la agarro fuerte
para que “sin nombres”
siga alba como siempre.
Olvido tantas cosas como puedo.
Sin saber como
hay un sosiego en mis venas
fruto quizás de mucho trabajo
o por muchos años “tropezando con la vida.
Pero aquí esta ahora
y me gustaría que aquí siguiera.