Évano
Libre, sin dioses.
.
Percibo realidad que se deshace,
conceptos que caen uno a uno,
como las olas del mar en la playa.
Esto me adentra a océano profundo,
donde las aguas dejan de ser azuladas
y abrazan a los hondos abisales,
dejando a mi alma disuelta en la duda.
vuela la vela arrastrando a mi barco,
no quiere el cuerpo seguir al carácter
ni a la estela que dibuja un camino solitario
con la mira en un mástil que carece de sentido.
Quiero ver a las sirenas, a las ninfas de tritón;
beber a Dríades de agua, como todos los humanos,
y morir cuando acabe el amor de corazón y manos,
y perdonando y perdonado, y sentado en espigón.
Percibo realidad que se deshace,
conceptos que caen uno a uno,
como las olas del mar en la playa.
Esto me adentra a océano profundo,
donde las aguas dejan de ser azuladas
y abrazan a los hondos abisales,
dejando a mi alma disuelta en la duda.
vuela la vela arrastrando a mi barco,
no quiere el cuerpo seguir al carácter
ni a la estela que dibuja un camino solitario
con la mira en un mástil que carece de sentido.
Quiero ver a las sirenas, a las ninfas de tritón;
beber a Dríades de agua, como todos los humanos,
y morir cuando acabe el amor de corazón y manos,
y perdonando y perdonado, y sentado en espigón.