salgomanzano
Poeta veterano en el portal
La envidia roe las entrañas.
La envidia no deja dormir.
La envidia urde el crimen.
-Caín mató a Abel-.
La envidia desea el mal.
La envidia no se detiene
hasta ver caer las floridas ramas,
tronchadas por el viento
que ella sopla.
La envidia reina en España
-el mal de los españoles:rivalidad
envidiosa entre unos y otros: por poder,
por dinero, por medrar...-
La envidia no ve con buenos ojos
el medrar del prójimo.
La envidia siembra las guerras fratricidas.
La envidia, la enemigo del bien ajeno.
La envidia, la enemigo de la convivencia.
La envidia, amiga del odio.
La envidia se regodea en su interior,
deseando la caída del otro yo,
que a su lado camina codo con codo.
La envidia no deja dormir.
La envidia urde el crimen.
-Caín mató a Abel-.
La envidia desea el mal.
La envidia no se detiene
hasta ver caer las floridas ramas,
tronchadas por el viento
que ella sopla.
La envidia reina en España
-el mal de los españoles:rivalidad
envidiosa entre unos y otros: por poder,
por dinero, por medrar...-
La envidia no ve con buenos ojos
el medrar del prójimo.
La envidia siembra las guerras fratricidas.
La envidia, la enemigo del bien ajeno.
La envidia, la enemigo de la convivencia.
La envidia, amiga del odio.
La envidia se regodea en su interior,
deseando la caída del otro yo,
que a su lado camina codo con codo.