Zulma Martínez
Mar azul...
Antiguos pesares te doblegan.
Tropiezas, paso por paso, con los recuerdos
apostados en los recovecos
de tu alma devastada y marchita.
Huyes de la agonía de tus noches
carentes de astros azules.
Se descama el calendario de tu piel.
Te consume el silencio que habita
en el devenir de tus jornadas.
Y te duele ese interrogante que,
de nuevo, se escurre de tus labios
y se destroza en el vacío, a la espera
de esa ansiada respuesta que aún no llega.
Tropiezas, paso por paso, con los recuerdos
apostados en los recovecos
de tu alma devastada y marchita.
Huyes de la agonía de tus noches
carentes de astros azules.
Se descama el calendario de tu piel.
Te consume el silencio que habita
en el devenir de tus jornadas.
Y te duele ese interrogante que,
de nuevo, se escurre de tus labios
y se destroza en el vacío, a la espera
de esa ansiada respuesta que aún no llega.