Leny
Poeta recién llegado
Tarde calurosa
que se esfuma sin demora,
dando pauta a las penumbras
y abismos sepulcrales.
Caminos rectos y torcidos,
encuentran en su viaje
sin saber que se acercan
demasiado a su destino.
Al llegar a su objetivo,
empuñan sus espadas
para acabar con el esperpento,
que acabo con sus familias.
Ojos petrificados miran fijamente,
gran asombro desprenden con solo mirarles,
silencio roto por latidos locos.
Los mejores guerreros atacan primero,
no se distinguen quien es el mejor,
Uno a uno caen los cuerpos,
tal cual harapos caen al suelo,
salvo los trapos no lloran
ni piden clemencia.
Es innegable la separación
del cuerpo y del espíritu,
ya no puede la carne moverse
pero aún arde el coraje por defenderse.
Cada ser conoce sus propias capacidades,
quedarse o huir es la más grande estrategia,
si algo de fuerzas pueden reunir.
que se esfuma sin demora,
dando pauta a las penumbras
y abismos sepulcrales.
Caminos rectos y torcidos,
encuentran en su viaje
sin saber que se acercan
demasiado a su destino.
Al llegar a su objetivo,
empuñan sus espadas
para acabar con el esperpento,
que acabo con sus familias.
Ojos petrificados miran fijamente,
gran asombro desprenden con solo mirarles,
silencio roto por latidos locos.
Los mejores guerreros atacan primero,
no se distinguen quien es el mejor,
Uno a uno caen los cuerpos,
tal cual harapos caen al suelo,
salvo los trapos no lloran
ni piden clemencia.
Es innegable la separación
del cuerpo y del espíritu,
ya no puede la carne moverse
pero aún arde el coraje por defenderse.
Cada ser conoce sus propias capacidades,
quedarse o huir es la más grande estrategia,
si algo de fuerzas pueden reunir.