Rosae
Poeta recién llegado
La Farola
Frente a mi ventana brilla una farola
brindando su estola en la noche arcana.
Fulgente mesana, votiva corola,
austera, tremola, su luz espartana.
El magma candente incendia mi estro;
un hado siniestro embarga mi mente
incierta…¡demente! ¡ambiguo secuestro!
su oquedad os muestro descarnadamente.
La farola, muda, deviene impasible;
con halo visible al miedo desnuda,
la fiera cornuda gobierna intangible;
se muestra irascible si la luz ayuda.
Mi alma, el escudo obviando la afrenta,
mansamente enfrenta el dolor agudo,
punzante, dentudo, cual amarga absenta
cuando se presenta la ira al desnudo.
Ante mi ventana duerme la farola,
ya el día aureola con su luz ufana.
Brilla la mañana y a la noche asola;
la vida cabriola… frente a mi ventana.
© Rosa
Frente a mi ventana brilla una farola
brindando su estola en la noche arcana.
Fulgente mesana, votiva corola,
austera, tremola, su luz espartana.
El magma candente incendia mi estro;
un hado siniestro embarga mi mente
incierta…¡demente! ¡ambiguo secuestro!
su oquedad os muestro descarnadamente.
La farola, muda, deviene impasible;
con halo visible al miedo desnuda,
la fiera cornuda gobierna intangible;
se muestra irascible si la luz ayuda.
Mi alma, el escudo obviando la afrenta,
mansamente enfrenta el dolor agudo,
punzante, dentudo, cual amarga absenta
cuando se presenta la ira al desnudo.
Ante mi ventana duerme la farola,
ya el día aureola con su luz ufana.
Brilla la mañana y a la noche asola;
la vida cabriola… frente a mi ventana.
© Rosa
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