Ángel San Isidro
Poeta que considera el portal su segunda casa
La Felicidad
De niño aprendí a volar,
hilo y cometa a sujetar,
vivía perdido
en un sueño real,
y sentía las emociones
propias de mi edad;
Mis ojos se abrieron
de par en par,
y mi corazón latía a gran velocidad,
absorvía la vida cómo si fuera pan
y bebía los vientos de la libertad,
soñando con mis sueños,
la felicidad.
Autor: Ángel San Isidro
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