La luz azota fuerte
en los cajones del alma.
Llueve flama
y los poros se abren
rociando despacio la esperanza.
Hace calor
pesado y silencioso.
Mañana la sombra tapara
su rostro luminoso.
Siempre espero,
tu cuerpo amarillo con ansias;
siempre me alegra
tu aura dorada,
tu abrazo caliente
y como convences a muchos
para que se metan en sus casas
cuando tu miras desde lo mas alto.
en los cajones del alma.
Llueve flama
y los poros se abren
rociando despacio la esperanza.
Hace calor
pesado y silencioso.
Mañana la sombra tapara
su rostro luminoso.
Siempre espero,
tu cuerpo amarillo con ansias;
siempre me alegra
tu aura dorada,
tu abrazo caliente
y como convences a muchos
para que se metan en sus casas
cuando tu miras desde lo mas alto.