vronte
Poeta infiel al portal
Ví como se deshacían entre las manos
las muñecas de cebo burdo que exudaban fragilidad;
tal cual todo lo que brilla puede ocultar la verdadera fealdad;
descubrí a quienes avivaban la llama: eran tus hermanos.
Han pasado centenares de trescientos días
y las tácticas siguen siendo idénticas melodías.
Maquillajes disimulando rostros demacrados por el ansia
de un amor que las transporte hacia la inocencia de otra estancia.
Cansadas de transitar en un desierto de muros y espejos
pero obsesivamente incitando engaños y soltando los cabellos
las hormonas dictan ritmos que subyugan el aliento;
y es en ese mismo instante cuando la vergüenza es arrastrada por el viento.
Inevitablemente las ruedas continuaran girando indefinidamente
Y quizás algún día alguien sea capaz de mirarse realmente
Ponderar si el sueño construído en los recodos de la mente
le han llevado hacia la luz o han cercenado aquello que era puro y decente
Madre, perdona a los hijos que han bailado con vestidos extraviados
considera aquello que los hombres de la sombra han maquinado;
una estratagema seductora y degradante de soslayo:
un sufrimiento inevitable que resentirán los mas amados.
Y, suavemente y paso a paso se van forjando las huellas del destino
que un día inesperado estallarán como si estuviesen dando un grito;
será uno de alegría intensa y de fortaleza indeclinable,
o un aullido inaudible de vergüenza impronunciable
las muñecas de cebo burdo que exudaban fragilidad;
tal cual todo lo que brilla puede ocultar la verdadera fealdad;
descubrí a quienes avivaban la llama: eran tus hermanos.
Han pasado centenares de trescientos días
y las tácticas siguen siendo idénticas melodías.
Maquillajes disimulando rostros demacrados por el ansia
de un amor que las transporte hacia la inocencia de otra estancia.
Cansadas de transitar en un desierto de muros y espejos
pero obsesivamente incitando engaños y soltando los cabellos
las hormonas dictan ritmos que subyugan el aliento;
y es en ese mismo instante cuando la vergüenza es arrastrada por el viento.
Inevitablemente las ruedas continuaran girando indefinidamente
Y quizás algún día alguien sea capaz de mirarse realmente
Ponderar si el sueño construído en los recodos de la mente
le han llevado hacia la luz o han cercenado aquello que era puro y decente
Madre, perdona a los hijos que han bailado con vestidos extraviados
considera aquello que los hombres de la sombra han maquinado;
una estratagema seductora y degradante de soslayo:
un sufrimiento inevitable que resentirán los mas amados.
Y, suavemente y paso a paso se van forjando las huellas del destino
que un día inesperado estallarán como si estuviesen dando un grito;
será uno de alegría intensa y de fortaleza indeclinable,
o un aullido inaudible de vergüenza impronunciable
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