Ángel San Isidro
Poeta que considera el portal su segunda casa
La Fragancia
Siempre en la colina,
divisando la lejanía del horizonte;
Siempre a la orilla del rio,
buscando la luz de las aguas claras;
Siempre el soñador de los sueños por soñar,
bendecidos por la sabiduria del tiempo;
Siempre al otro lado del cristal,
dónde el atardecer se funde con la luna;
Siempre dentro de la muralla del amor,
para rodearla con la fragancia del campo.
Autor: Ángel San Isidro
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