Como el alcornoque frondoso del camino
que cobija del sol y la lluvia,
es tu mano protectora para mí
en medio de la vida.
El aire entra en mis pulmones
purificando mi cuerpo.
Tu nombre entra en mi alma
como un bálsamo sanador
cada vez que mi boca te nombra.
Con el agua corriente de la pileta
me lavo los pies.
Con los dedos en los labios
recuerdo a quienes me ofendieron,
con el agua fría que corre
olvido sus nombres,
Empiezo el día.
(M.B.)
que cobija del sol y la lluvia,
es tu mano protectora para mí
en medio de la vida.
El aire entra en mis pulmones
purificando mi cuerpo.
Tu nombre entra en mi alma
como un bálsamo sanador
cada vez que mi boca te nombra.
Con el agua corriente de la pileta
me lavo los pies.
Con los dedos en los labios
recuerdo a quienes me ofendieron,
con el agua fría que corre
olvido sus nombres,
Empiezo el día.
(M.B.)