Con que Afrodita...
Y no podía ser una monja, ¿ Verdad ?
¡ Precisamente, Afrodita !
Niños, no miréis.
¡ Vuestra inocencia siempre será bienvenida !
Voy a visitar al párroco.
Le voy a comentar que en Internet, circulan unos poemas...
Demasiado exuberantes.
A ver qué podemos hacer.
La castidad y la pureza, están muy bien. Hombre, no todos los días del año.
Pero sí, en su mayor parte.
Para respetar a la dama.
Y hacerla feliz, de mil maneras distintas.